¿Has visto alguna vez una frase divertida y has querido contársela a alguien?

¿Has probado una comida muy rica y has querido que la persona de al lado la probara también?

Si lo has hecho, tenías un motivo.

 

Por: flickr.com/photos/carlos_maya/5165377895/

Compartir las experiencias amplia sus efectos.

 

Según un estudio  publicado en Psychological Science compartir las experiencias hace sus efectos más intensos. Y eso es válido para las experiencias positivas y para las negativas.

En un experimento, una persona que probaba una onza de un chocolate rico, la encontraba aún más deliciosa si la probaba junto a otra persona. En el caso de que otra onza que no era sabrosa, lo parecía aún menos en compañía de alguien más.

Como consecuencia de esto lo lógico sería compartir las experiencias que pueden ser buenas y no compartir las experiencias que pueden ser negativas.

Sin embargo, me parece importante distinguir entre lo que es compartir la experiencia negativa, que puede amplificarla, y comentar con otras personas las consecuencias de una experiencia negativa, como ocurre en las terapias sean ordinarias o de grupo. No creo que eso produzca un efecto de amplificación sino al contrario.

En cuanto a compartir las experiencias buenas, me imagino que si compartirlas es bueno, cuanto más intensa sea la forma de compartirlas más se amplificarán las experiencias. No es lo mismo compartir una experiencia estando plenamente atentos y receptivos a la otra persona, que hacerlo mirando el teléfono móvil cada tres segundos y con la mente pensando en cualquier otra cosa.

Por: flickr.com/photos/jetalone/2705873236/
¿Quieres un poco de helado?

Si alguien te pide un helado que esté muy bueno, dale un poco, no solo quedarás bien, sino que el helado te sabrá mejor.

 

Copyright: Entusiasmado.com 2012
linkedin facebook pinterest youtube rss twitter instagram facebook-blank rss-blank linkedin-blank pinterest youtube twitter instagram