Por: <a href='http://www.flickr.com/photos/27384147@N02/5073536991/' target='_blank'>Ano Lobb</a>

 

En el curso gratis de habilidades sociales hemos visto que la importancia del carisma, y los 3 elementos que lo componen: presencia, poder y  calidez. Para transmitir carisma hemos de cuidar el lenguaje no verbal y hay que evitar todo lo que suponga un obstáculo para que el carisma brille. Y si antes hemos visto los obstáculos físicos, hoy nos toca comenzar a ver los obstáculos psicológicos.

Esos obstáculos psicológicos, que impiden que pueda brillar nuestro carisma, según la autora Oliva Fox Cabane en su libro "The charisma myth" pueden ser de varios tipos:

La ansiedad causada por la incertidumbre

- Auto-critica

- Insatisfacción por la comparación

- Incertidumbre:

- Dudas.

Odiamos la incertidumbre.

A casi nadie le gusta la incertidumbre. Posiblemente eso tiene un fundamento evolutivo. La incertidumbre implica una situación que no controlamos, y en las épocas primitivas suponía la posibilidad de aparición de un depredador o un peligro nuevo. Si aparecía un tigre, el hombre primitivo sabía como actuar, pero y ¿si aparecía un nuevo animal amenazador de costumbres desconocidas?. Nada más peligroso que un enemigo cuyas costumbres no se sepan.

La incertidumbre nos causa una necesidad imperiosa de solucionar el misterio.

A veces es un leve picor, cuando se trata de algo que no nos afecta directamente:  Millones de escritores de novelas infames, de seriales de radio y de programas de televisión han sobrevivido gracias a ello.  Miles de descubrimientos científicos han sido causados por alguien que no soportaba ignorar algo. En estos casos, puede pensarse que disfrutamos de la incertidumbre, pero no soportamos que se mantenga y queremos que se aclare lo antes posible.

Pero cuando es algo que nos afecta, la incertidumbre puede ser una gran molestia. En ocasiones la incertidumbre nos parece incluso peor que un resultado negativo.  El círculo se tiene que cerrar. Es tal la incomodidad que preferiríamos saber lo que fuera con tal de que fuera ya. Preferiríamos un mensaje que nos diga que se acabó todo a la incertidumbre de esperar un mensaje que no llega. Preferiríamos un despido a la incertidumbre de estar todas las semanas temiendo que nos echen a la calle. Así de odiosa es la incertidumbre.

 

Los peligros de no soportar la incertidumbre.

 

Si no aprendemos a soportar la incertidumbre, tomaremos decisiones inadecuadas con tal de huir de ella. Buscaremos siempre el próximo gurú que nos prometa despejar la niebla y ver lo que ocurrirá. Saldremos corriendo cada vez que se aparezca la incertidumbre y quedaremos en manos que personas que sí sean capaces de soportar la incertidumbre.

Porque déjame decirte una cosa. Si hay algo que distingue a las personas que llegan muy arriba es la capacidad de manejarse en la incertidumbre. ¿Te imaginas un general que no soportara la incertidumbre? ¿te imaginas ser presidente de Estados Unidos y no soportar la incertidumbre?

Y en lo que nos interesa aquí en este curso, si no resistes la incertidumbre, las otras personas lo notarán y tu carisma disminuirá de manera drástica.

 

Cómo soportar la incertidumbre.

 

Una de las maneras de aceptar la incertidumbre es soportándola en muchas ocasiones. Cuando lo haces se produce una desensibilización que te permite aguantarla mucho mejor. Si la incertidumbre que has soportado es mucho mayor que la que has de soportar, tanto mejor, porque te será aún más fácil. Piensa en un soldado que se haya jugado la vida en la guerra, sin saber si viviría o no. Es probable que no saber si una chica le va a llamar o no, no le afecte tanto.

Otro camino es la meditación. Al relajarse tu cuerpo y tu mente, el efecto turbador de la incertidumbre disminuye.

Como ves ninguna de las dos vías anteriores es demasiado sencilla. Así que para conseguir un resultado inmediato Olivia Fox Cabane propone en su libro un interesante método: la transferencia de responsabilidad.

 

universo

Por: flickr.com/photos/jurvetson/898622334/

 

Transferencia de responsabilidad. 

 

1. Siéntate o túmbate en un lugar cómodo donde no vayas a ser interrumpido. ( curiosamente tumbarte con los ojos cerrados las vías de tren en activo no son el mejor lugar para el ejercicio).

2. Respira profundamente tres veces. Imagina que al respirar entra en tu cuerpo aire puro que te tranquiliza, y que al expirar salen todas las preocupaciones.

3. Piensa en una entidad superior y benevolente: Dios, el Universo, el Destino, La Madre Tierra. No hace falta que creas en ellos en realidad. Yo no creo en ninguno de ellos.

4.   Imagínate levantando el peso de lo que te preocupe de tus hombros y colocándolo en los hombros de la entidad que sea. Puedes relajarte, ya no depende de ti.

Aunque no creas en la entidad, el sistema funciona. La próxima vez que tengas ansiedad por incertidumbre, pruébalo.

Ya me contarás qué resultado te da.

Lee otras entradas del curso de habilidades sociales

Copyright: Entusiasmado.com 2012
linkedin facebook pinterest youtube rss twitter instagram facebook-blank rss-blank linkedin-blank pinterest youtube twitter instagram