Yo siempre he dicho que soy como un interruptor de la luz.

Tengo dos posiciones ON y OFF.

Si estoy en la posición ON estoy activo y voy de un lado a otro haciendo cosas y solucionando problemas.

Si estoy en la posición OFF estoy perezoso, tumbado en el sofá viendo una serie de televisión o jugando a la playstation ( sí, soy así de infantil)

No sé si todo el mundo es así. Pero sospecho que algo de eso nos pasa en mayor o menor medida a todos. Por eso hemos de aprender cómo vencer la pereza.

 

La pereza y el movimiento.

 

Recuerdo en el colegio, cuando estudiaba física, aquellos problemas que había de bolas que se movían. Tenías que calcular la velocidad a la que iba la bola, o algo parecido.

Había una cosa que estaba muy clara, y que puedes ver si simplemente coges una canica ( bola de cristal con la que juegan los niños). Para que la bola se mueva necesitas darle un golpe con cierta fuerza, y para parar una bola que se está moviendo tienes que poner la mano como un muro gigante ( gigante para la bola) para impedir que siga moviéndose.  Eso es la inercia. Como dice la wikipedia, la resistencia que opone un sistema de partículas a modificar su estado dinámico.

Yo tengo la sensación de que a nosotros nos pasa lo mismo que a las canicas. Si estamos parados, es muy difícil arrancar. Si estamos en movimiento es difícil pararnos.

 

Consecuencias de la inercia.

 

La inercia es la que hace que a veces una persona con muy poco tiempo libre sea capaz de hacer muchas más cosas que alguien que tiene mucho tiempo libre. La persona con poco tiempo está en movimiento así que llega a realizar esa actividad con un impulso hacia delante. La persona que no estaba haciendo nada parte de una posición estática.

La inercia es especialmente importante para vencer la pereza.

Si en algún momento estás parado, haciendo el vago, y quieres empezar con algo que es importante pero que te da mucha pereza hacer, te recomiendo que simplemente te levantes y hagas cualquier cosa sencilla. Eso te pondrá en movimiento y te predispondrá a realizar tareas cada vez más complicadas.

Obviamente eso también es aplicable para la pereza intelectual y la procrastinación. Si quieres cambiar un hábito, o quieres empezar un gran proyecto pero no te ves capaz, puedes empezar a hacer algo más sencillo. Una vez que lo empieces a hacer, estarás en movimiento y todo te resultará más fácil.

 

Regla de la inercia. En cualquier situación de pereza o procratisnación, comienza algún movimiento por mínimo que sea.

 

 

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