Correr sin apresurarse. Como correr como James Bond

Hay citas que leo y después, al cabo de unas horas o incluso de unos días, siguen rondando por mi cabeza. Una de ellas es esta que he visto esta semana:

«There is a difference between moving fast and rushing.

You can move fast and be thoughtful. When you rush, you sacrifice thoughtfulness.

Conversely, when you are thoughtful but not moving fast, you are overthinking it. Procrastination in disguise.

Don’t rush, but don’t wait.»

James Clear

«Hay una diferencia entre moverse deprisa y apresurarse.

Puedes moverte deprisa y ser consciente. Cuando corres sacrificas la consciencia.

Por el contrario cuando eres consciente y no te mueves deprisa, estás sobrepensando. Es la procrastinación disfrazada.

No corras, pero no esperes.»

James Clear

Despacio vs Rápido

A veces pensamos que hay dos velocidades: Despacio y rápido. Según esa mentalidad, el que va rápido, va agobiado y descentrado. La única alternativa para no perder la cabeza es ir despacio. Es más o menos lo que resulta de refranes como «vísteme despacio, que tengo prisa».

En la velocidad lenta, me imagino un monje shaolín que ejecuta los movimientos con plena precisión y consciencia.

En la velocidad rápida, me imagino a una persona que corre desesperada con un maletín para llegar a la reunión.

Pero la aportación de James Clear es muy interesante. Hay una tercera posibilidad.

Como correr como James Bond

El viernes estuve viendo la nueva película de James Bond. «Sin tiempo para morir». Una típica película de Bond, con algunas concesiones a la corrección política actual.

Hay una cosa que me llamó la atención. Evidentemente es algo que conocía, pero no pude evitar relacionarlo con la cita de antes.

Hay momentos en los que James Bond se mueve muy despacio. Entrando a una fiesta o al despacho de su jefe. En esos casos no hay un peligro aparente (aunque con Bond nunca se sabe) y tiene el lujo de ir despacio. Los movimientos lentos transmiten seguridad en sí mismo y aumentan el atractivo del personaje.

Pero la mayor parte del tiempo, Bond está corriendo, saltando o disparando. Sus movimientos son seguros, pero no son lentos. Desde luego no son los movimientos desesperados de un oficinista que atraviesa la ciudad corriendo para no llegar tarde a una reunión.

¿Cuál es la diferencia?

Bond no pierde en ningún momento la consciencia. No pierde el control de sus emociones y no tiene la mente en lo que hará al acabar el tiroteo, sino en el tiroteo mismo. Por el contrario, el oficinista que corre desesperado a la reunión no piensa en la carrera, piensa en la bronca que le puede echar el jefe cuando llegue tarde.

Siempre me puedes decir que la situación es diferente. Que el problema del oficinista está en el futuro ( la bronca del jefe) y el problema de Bond está en el presente ( el tiroteo). Pero tampoco es cierto. En ocasiones Bond tiene un problema en el futuro ( el villano va a lanzar un ataque mortal contra la humanidad) y Bond echa a correr, pero durante la carrera no va pensando mentalmente en las consecuencias del ataque sino solamente en lo que está pasando en ese mismo momento.

Así podríamos distinguir dos situaciones en que nos movemos rápido:

Apresurarnos: con la mente fuera del presente y sin control de las emociones.

Correr: con la mente en el presente y control de las emociones.

Correr vs apresurarse

Conclusiones

Podría sacar dos:

  • No pierdas el control de tus emociones
  • Piensa en el presente.

En realidad, esas dos conclusiones se resumen en la misma: estar en el presente. Si estás en el presente, no pierdes el control de tus emociones, solo lo pierdes si dejas que tu mente se vaya al futuro ( o en su caso al pasado) y empiece a pensar en causas y consecuencias.

Correr pero en el presente

 

 

 

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