Por: flickr.com/photos/r80o/1583486/

 

¿Quién no se ha tirado horas enteras jugando a algo? El tiempo pasa volando y haces esfuerzos de concentración que no has hecho nunca ni en el colegio ni en el trabajo.

Recuerdo haber jugado a muchas cosas. Desde las chapas hasta juegos de ordenador. Un juego de PC al que estuve muy viciado es al “Civilization” de Sid Meier. Tenías que fundar un imperio, hacer que se desarrollara y competir con otros imperios cercanos. Al principio era sencillo, pero según ibas fundando ciudades y avanzando en los descubrimientos, las tareas eran cada vez más complicadas. Al final tenías que realizar una gestión de recursos que parecía la que corresponde al CEO de una multinacional.

Era un juego. Era algo que hacía voluntariamente, por diversión. Y sin embargo, las cosas que tenía que hacer no eran muy diferentes de lo que para otras personas sería un trabajo.

Así que siempre tuve una duda. ¿Por qué era capaz de realizar todo ese esfuerzo de manera voluntaria y sin embargo huía de las obligaciones cotidianas? ¿Por qué llevar una empresa de autobuses ficticia es un juego y llevar una empresa de autobuses real es un trabajo?

 

Por qué un juego es un juego.

 

¿Qué es lo que hace que un juego sea un juego? ¿Qué lo diferencia del trabajo?

Tradicionalmente se ha considerado que un juego no es productivo, mientras que el trabajo sí lo es. Es lo que consideraban economistas como Adam Smith o Marx, que creían de que el valor era objetivo.

Después se ha abandonado esa forma de ver el valor. Lo que da valor a las cosas es el deseo que de ellas tienen los consumidores. Es la teoría subjetiva del valor. Puedes hacer cualquier trabajo y no solamente no generar valor sino incluso destruirlo. Imagina que eres el obrero de una empresa que se dedica a abrir innecesarias zanjas en la ciudad solo para cobrar del ayuntamiento y repartir comisiones. Tu trabajo no genera ningún valor, sin embargo ¿te atreverías a no llamarlo trabajo?

El valor creado no parece que sirva para distinguir el trabajo del juego.

¿Y el que te paguen por hacerlo? Parece que sería buena distinción entre trabajo y juego.

Pero no lo es tanto, porque entonces no podrías considerar trabajo el que haces cuando limpias la cocina o el que realiza un esclavo. Y si ganas un premio en metálico por un campeonato de fútbol habrías de considerarlo un trabajo.

Quizá entonces la distinción entre el trabajo y el juego es que es lo que te gusta hacer y el trabajo es lo que no te gusta hacer.  Lo cual puede dar lugar a que un mismo puesto pueda ser un trabajo para alguien que lo hace porque necesita el dinero y pueda ser juego para alguien que lo hace voluntariamente por placer. Imagina un equipo de futbol semi profesional en que la estrella del equipo juega por un sueldo con el que alimenta a su familia, mientras que el resto de los jugadores lo hacen por diversión.

Pero esa distinción entre juego y trabajo según lo hagas porque te gusta o no nos lleva a otra pregunta.

¿Por qué te gusta hacer esas cosas?

Y esa tiene una respuesta muy complicada.  Quizá es porque la propia naturaleza de esa actividad te hace sentir bien.

¿Por qué un juego te hace sentir bien y el trabajo no? Quizá es porque el juego está diseñado específicamente para hacer que tengas ganas de jugar. Y el trabajo está diseñado para conseguir un resultado. Es lo que el experto en gamificación Yu-Kai-Chou denomina diseño orientado a las personas.

Pero si lo que distingue el juego y el trabajo es el diseño, es inevitable pensar que podríamos diseñar aquellas partes de nuestra vida que no son juego para hacer que lo sean o al menos que lo parezcan.

Eso precisamente es la gamificación. La gamificación consiste en aplicar los principios de los juegos a la vida en general para así hacerla más divertida y facilitar la consecución de nuestros objetivos.

 

Por: flickr.com/photos/kitpfish/473046126/

¿Cómo gamificar tu vida?

 

El experto en gamificación Yu-Kai-Chou nos da las claves para conseguir aplicar la gamificación en nuestra vida. Son cuatro pasos.

Paso 1. Determinar el juego.

 

¿Qué juego quieres jugar? Se trata de elegir un juego que te haga sentir satisfecho cuando acabes de jugarlo.

¿Qué quieres hacer? ¿Conseguir ser rico?, ¿hacerte famoso?, ¿ser feliz?, ¿vivir tranquilamente?

Si no tienes muy claro cuál es el propósito de tu vida, puedes descubrirlo en 5 minutos en esta entrada.

Este paso me parece el más importante de todos. Este paso trata de la eficacia. De elegir la dirección. Si la dirección no es la correcta, todos los pasos que des no harán sino alejarte de tu objetivo.

 

Por: flickr.com/photos/r80o/1583467/

Paso 2. Determina tu rol en el juego entendiendo tus estadísticas y estilo.

 

Comienza mirando tus estadísticas iniciales. ¿En qué cosas destacas? , ¿cuáles son tus puntos débiles? Para conseguir saberlo has de tener capacidad de introspección y realizar retos que te hagan conocerte mejor.

Determina cuál será tu ocupación. La ocupación viene a ser tu manera de conseguir ganar el juego. El camino por el que puedes llegar a conseguir triunfar.

 

 

Paso 3.  Planifica la hoja de ruta para el crecimiento de tu personaje.

 

Los personajes de un juego van adquiriendo nuevas habilidades que les facilitan conseguir sus objetivos. Tú también adquieres habilidades según avanzas en la vida. Conviene que esa adquisición de habilidades no sea aleatoria. Que esté todo muy bien planificado para que las habilidades sean útiles para lograr ganar en el juego. Y que no intentes abarcar demasiado.

No pasa nada si las habilidades pertenecen a campos diferentes siempre que puedan combinar bien.

Por: flickr.com/photos/cayce/28399575/
Nunca sabes dónde vas a encontrar un aliado

Paso 4. Encuentra compañeros de viaje y busca retos para conseguir aumentar vuestro nivel juntos.

 

Nadie puede conseguir nada solo. Es fundamental generar alianzas. Los personajes de un juego de rol se alían con otros que tienen fines comunes pero habilidades diferentes. En un juego de rol los magos se alían con guerreros que buscan el mismo tesoro.

Encontrar los retos. Para avanzar en el juego has de superar retos. Pero a diferencia de un juego en que los retos vienen a ti, en la vida tú mismo eres el que ha de buscar los retos que te conviene superar. Es evidente que no puedes conocer el camino exacto que seguirás, pero si puedes tener claros los retos inmediatos y tener una idea aproximada de  lo que vendrá en el futuro.

Aunque Yu-Kai-Chou ( no me digas que no mola el nombre) habla de 4 pasos, en realidad implícitamente considera que hay un paso más. Considerar cuáles son los factores que nos motivan como seres humanos y utilizarlos para movernos a avanzar en el juego. Los examinaré en la entrada siguiente.

 

 

 

Fuentes:

http://blog.microtask.com/2010/07/getting-paid-to-party-what-is-the-difference-between-work-and-play/

http://en.wikipedia.org/wiki/Gamification

http://oliveremberton.com/2014/life-is-a-game-this-is-your-strategy-guide/

http://www.yukaichou.com/gamification-examples/octalysis-complete-gamification-framework/#.VTAPsPmsWSp

http://www.yukaichou.com/octalysis-tool/

http://www.gamasutra.com/view/feature/167418/what_makes_a_game.php

http://profesor3punto0.blogspot.com.es/2013/09/experimenta-lo-que-es-la-gamificacion-y.html

http://octalysisgroup.com/wp-content/uploads/2014/05/Octalysis-Main-Website-image.001-e1423688569412.jpg

http://www.yukaichou.com/lifestyle-gamification/how-to-start-the-fd-lifestyle/#.VTAHWPmsWSp

http://www.yukaichou.com/lifestyle-gamification/lifestyle-gamification/#.VTAD4fmsWSo

http://www.yukaichou.com/gamification-video-course/video-series-beginners-guide-gamification-1-90/#.VTANCvmsWSo

Últimas entradas

Otras entradas de Entusiasmado que podrían interesarte

3 comments on “Gamificación. Convierte tu vida en un juego. 1/2”

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Copyright: Entusiasmado.com 2012
linkedin facebook pinterest youtube rss twitter instagram facebook-blank rss-blank linkedin-blank pinterest youtube twitter instagram