La linea recta es la muerte.

Hace un tiempo un amigo me dijo que a veces se levanta antes de que amanezca y va con su pareja a la playa para ver salir el sol.

Yo pensé en voz alta que me daría mucha pereza planteármelo siquiera.

Él me respondió que a él también le daba pereza, pero que eran esas cosas las que hacían que la vida fuera diferente.

 

Por: flickr.com/photos/pedrosimoes7/8418157970/

Una tarde junto al mar.

Hoy se me ha venido esa anécdota a la cabeza. Acababa de comer y mi impulso era tumbarme en la cama a dormir la siesta. Pero por diversas circunstancias he salido a dar una vuelta. El sol apretaba bastante para ser una tarde de principios de marzo, y el viento era suave y cálido. El paseo fue maravilloso. Incluso pude meditar unos minutos sentado en un banco frente al mar, escuchando las olas con los ojos cerrados.

Para mí desgracia, mis meditaciones no son lagos tranquilos en que no se mueve ni una gota. En mis meditaciones saltan las ideas como en un estanque de truchas de colores. Y una de las ideas que salió de mi cabeza fue la de la linea recta.

 

La linea recta es la muerte.

Si hay una fuerza que venza casi siempre en el mundo, es la inercia. La inercia es el impulso a seguir hacia delante haciendo exactamente lo mismo que hemos hecho siempre.

Si lanzas una bola sobre una superficie lisa, la bola continuará en la misma trayectoria durante una buena distancia. De hecho, si no fuera por el rozamiento, la bola podría seguir moviéndose eternamente en la misma dirección.

“La bola no piensa” dirás. Y es cierto. Pero también es cierto que la mayoría de las veces nosotros tampoco pensamos. Y las veces que lo hacemos, no solemos llegar a actuar aplicando ese pensamiento.

La inercia es la linea recta. Es la linea que nos lleva de la manera más cómoda posible desde el nacimiento hasta la muerte. Separarse de esa linea recta exige creatividad y exige acción. Una voluntad consciente de cambiar el momento.

Cada vez que usas una metáfora nueva en lugar de una prefabricada, estás saliendo de la linea recta.

Cada vez que ,como dice mi amigo Martín Paez, decides hacer la diferencia, estás saliendo de la linea recta.

Cada vez que preparas una noche especial en lugar de ir al mismo lugar de siempre a hacer lo mismo de siempre, estás saliendo de la linea recta.

Cada vez que decides romper con lo que “esperan que hagamos”, vencer la pereza y crear, estás saliendo de la linea recta.

Lo puedes llamar salir de la linea recta. También, si quieres y no te asusta pensarlo, lo puedes llamar vivir.

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1 comentario en «La linea recta es la muerte.»

  1. Si nos movemos en linea recta y siempre al mismo ritmo,nos convertimos en muertos vivientes,the walking dead!!!
    Esa idea de bajar a la playa me gusta mucho,lo hago muy a menudo, me paso el dia viendo el mar,desde casa y desde el trabajo….no tiene precio 🙂 llevo años y no me canso.
    Pensando en los protocolos,creo que ese sería uno muy bueno para incluir,establecer cada semana un dia,una hora y un tiempo para estar allí.Es útil pq te beneficia.De la misma forma como has explicado el de hoy que va desde abrir los ojos por la mañana hasta el desayuno,una franja del dia,se pueden crear semanales,mensuales…o sería diferente?
    Se trataría de facilitar nuestra vida para prestar la máxima atención a lo que es importante, de rectificar o modificar aquello que no funciona y de paliar aquello que no podemos modificar?
    ¿lo ideal no sería aplicar a cada protocolo un punto de espontaneidad?
    ¿cómo podrías poner en el protocolo de despertar esa espontaneidad? con diferente música en la alarma?
    Podrías poner las gafas justo a la entrada de casa para ponértelas sin pensar en ello,dejar las llaves y coger las gafas a la misma vez,sin pensar en que te tienes que poner las gafas en casa.

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