Investigaciones anteriores sugieren que las mujeres compiten con otras mujeres utilizando tácticas sociales indirectas. Sin embargo, la manera de hacerlo es menos conocida.

Por: flickr.com/photos/ktoine/4883006258/

En un reciente estudio se propone que el mecanismo que usan las mujeres para perjudican las oportunidades sociales de los rivales es a través de transferencias de información social relevante para la reputación.

Es decir, las mujeres critican a otras para competir con ellas.

Según el estudio, este comportamiento está diseñado para disminuir el atractivo romántico y social de los rivales románticos del mismo sexo que se perciben como amenazantes.

Para llegar a esa conclusión se examinan cinco estudios anteriores que sugieren que la diseminación de la información social negativa se aplica a otras mujeres ante varias señales de amenaza rival romántica: intentos de captar el interés de la pareja (Estudio 1), atractivo físico (Estudios 2 y 3), y ropa provocativa (Estudios 4 y 5).

Esos estudios demuestran que las mujeres perjudicaron estratégicamente la reputación de otras mujeres que amenazaron sus perspectivas románticas directamente (coqueteando con sus parejas románticas) o indirectamente (por ser atractivas o estar provocativamente vestidas). El nivel de competitividad de cada mujer también predijo su transmisión de información: las mujeres altamente competitivas (tanto en general como en actividades románticas) divulgaron más información perjudicial para la reputación que las mujeres menos competitivas.

Además, la transmisión de información perjudicial para la reputación sobre los objetivos femeninos fue independiente de si quien criticaba sentía simpatía por la otra mujer, lo que sugiere una desconexión entre las intenciones de las mujeres y su comportamiento de perjudicar la reputación.

Independientemente de las intenciones del chismoso, los datos confirman que las mujeres objetivo de esas críticas sufrieron un daño social.

¿Y los hombres?

El estudio me ha parecido interesante, no porque sea sorprendente, sino porque confirma algo que se da con muchísima frecuencia.

Es lógico. Por debajo de nuestra vida civilizada, late una lucha por los recursos basada en instintos evolutivos. La valoración que hace de nosotros una persona depende de la valoración que hace de todas las demás personas. Si aparece una persona muy atractiva en el radar, nuestro atractivo disminuye, así que hacemos lo posible para echarla por tierra.

En el caso de que esa persona nos caiga bien, la lucha puede ser un poco más sutil, pero sigue existiendo. No es que seamos malos, es que como todos los demás animales, estamos hechos para competir y es necesario un esfuerzo consciente muy fuerte para evitarlo.

¿Y si se hiciera un estudio sobre los hombres? ¿Daría el mismo resultado? Mi opinión es que sí, aunque posiblemente el tipo de información suministrada sería distinta, y más adecuada para rebajar el valor potencial del rival masculino.

Fuente: https://drive.google.com/file/d/1XUT2oRHznQMriCTdhCD4czCk2kWElO-o/view

Últimas entradas

Otras entradas de Entusiasmado que podrían interesarte

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Copyright: Entusiasmado.com 2012
linkedin facebook pinterest youtube rss twitter instagram facebook-blank rss-blank linkedin-blank pinterest youtube twitter instagram