He llegado de trabajar y he comido. Después de comer siempre me entra la típica modorra que me deja sin ganas de hacer nada. Sé que tengo que ir al gimnasio. Llevo yendo al gimnasio dos días por semana desde hace años. No voy más días, pero salvo raras excepciones tampoco voy menos. Y tengo que confesar que lo odio. No es que no me guste, es que lo odio. Voy a hacer máquinas y hacer máquinas es una actividad repetitiva y encima dolorosa físicamente.

Sería ideal ir a las cinco, pero pasan los minutos. He descansado un rato, he hecho algunas cosas por la casa y he jugado un rato con mi hijo. No he ido al gimnasio todavía, pero la incomodidad de saber que tengo que ir al gimnasio me sigue persiguiendo.

Acabo yendo. A las 7, como casi siempre.

La carga de las cosas sin hacer

Alguien (cuyo nombre no recuerdo ahora) dijo : "no hay nada más pesado que las tareas incompletas" . Cada cosa sin hacer es como un peso que llevas encima. Me recuerda a la película "La misión" en que uno de los misioneros, como penitencia, arrastraba varias piezas de armadura en una red.

Pero no todos los pesos son iguales. Cuanto menos apetecible es la tarea a realizar, más peso tiene. Para mí, hacer la declaración de la renta es mucho más pesado que salir a quitar las hierbas del jardín.

El trabajo es el peso por la distancia

Eso trae a mi mente la fórmula que aprendí en el colegio y que milagrosamente aun no he olvidado.

Trabajo = Fuerza * Distancia

Obviamente esa fórmula tiene solo una relación remota con lo que vemos aquí. Pero nos viene bien para recordar que el esfuerzo a realizar depende de dos factores, el peso de la carga y el tiempo que la llevas.

Esfuerzo total= peso de la carga* tiempo que se soporta.

Cuanto más tiempo dejas sin hacer una tarea más gasto de energía conlleva.

Felipe´s Time: la maldición del procrastinador. 

No sé si recuerdas el comic de Mafalda. Uno de los protagonistas era un niño llamado Felipe que siempre se torturaba pensando en que tenía que hacer los deberes pero que nunca los hacía. Era un absoluto procrastrinador.

Imaginémonos que nuestro querido Felipe tiene que hacer los deberes por la tarde. Para simplificar pensemos que puede empezar a hacerlos a las 5 o a las 7.

Si Felipe empieza a hacer los deberes a las 5, tendrá que soportar solamente el dolor de hacer los deberes. Llamemos a ese dolor D.  Por tanto, dolor deberes a las cinco 5= D

Si Felipe empieza a hacer los deberes a las 7, tendrá que soportar el dolor de hacer los deberes más el dolor de pensar que tiene que hacer los deberes. Si cada hora ese pensamiento genera un dolor que vamos a llamar F (en honor de Felipe) podremos decir que Dolor deberes a las 8= D + F + F. La primera F por el dolor de 5-6 y la otra F por el dolor de 6-7.

Es decir, Felipe será mucho más feliz si hace los deberes a las 5 que si los hace a las 7, porque si los hace a las 5 tiene que soportar el dolor de los deberes y si los hace a las 7 el dolor de los deberes y dos horas del dolor procrastinador de Felipe.

Así que podríamos llamar a todo ese tiempo que Felipe sufre innecesariamente el tiempo de Felipe (Felipe´s Time) porque es un "regalo" de dolor que se hace a sí mismo por ser tan procrastinador.

Ah, y sí, hoy sí que fui al gimnasio a las 5. Mucho mejor, donde va a parar.

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2 comments on “Felipe`s Time”

  1. Hola. Me recuerda a los estoicos que venían a decir que comiences por "comerte un sapo" para luego dedicarte a otras actividades más placenteras MV
    Saludos.

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