El conejo de Alicia en el país de las maravillas

I'm late / I'm late / For a very important date. / No time to say "Hello, Goodbye". / I'm late, I'm late, I'm late.

Llego tarde/ Llego tarde/ A una cita muy importante/No hay tiempo para decir "Hola, Adios"./ Llego tarde, llego tarde, llego tarde. 

Conejo Blanco en Alicia en el País de las Maravillas. 

Entrada actualizada 2016.03.04

Conejo de Alicia en el país de las maravillas

Llego tarde, llego tarde.

Foto: Conejo Alicia en el país de las maravillas

El conejo de Alicia en el país de las maravillas

Hay libros que nos fascinan por su deliciosa sencillez y su magnífica profundidad. Pasa con El Principito de Antoine de Sant Exupery y pasa con Alicia en el país de las maravillas y A través del Espejo.

Aparentemente esos dos libros son simplemente un cuento para niños. Sin embargo, a poco que miremos, descubriremos un verdadero país de las maravillas diferente, lleno de sorpresas y de filosofía.

¿Por dónde empezar?

En este caso está muy claro.

"El Conejo Blanco se puso las gafas. --¡Por dónde debo empezar, con la venia de Su Majestad? --preguntó.Empieza por el principio,dijo el Rey con gravedad, y sigue hasta llegar al final; allí te paras.”

Al principio del libro, Alicia es una chica que está a punto de empezar a ser mayor. A punto de comenzar la edad en que nada se cuestiona ya. No es ningún secreto la fascinación que las niñas ejercían en el lógico y matemático Charles Lutwidge Dodgson más conocido como Lewis Carroll.

Carroll acostumbraba a retratar a niñas. A veces vestidas o disfrazadas y a veces con un "vestido hecho de nada". No parece sin embargo que abusara de ellas o al menos nunca se denunció. En realidad les escribía cartas llenas de juegos y acertijos en que hablaba más como un niño que como un adulto. Además intentaba quedar constantemente con niñas e incluso llevaba una maleta llena de regalos para convencerlas.

Pero si una niña ocupó la mente de Carroll fue Alice Liddell, la que sirvió de inspiración al personaje de Alicia. El escritor llegó a pedir su mano cuando esta solo tenía 13 años y los padres tuvieron que advertirle que se alejara de ella.

Son comportamientos injustificables.  Sin embargo hay que ubicarlos en el contexto de una sociedad victoriana extremadamente opresiva con todas las manifestaciones de la sexualidad y en que los niños se veían como seres puros que podían acercar a Dios. Quizá era eso lo que le interesaba a Carroll o quizá no. En todo caso su obra debe valorarse independientemente de la opinión que nos merezca su conducta.

 

Conejo de Alicia en el país de las maravillas. ¿Qué significa?

Cuando el conejo blanco pasa corriendo delante de Alicia, está no se sorprende tanto como debería. Pero sin embargo siente necesidad de saber lo que hace el conejo. El conejo de Alicia es su despertar espiritual, el deseo de ir más allá del mundo ordinario. Siguiendo al conejo cae por el agujero.

El agujero por el que cae Alicia es el despertar de la ignorancia. Cuando uno se da cuenta de que hay mucho más que el mundo que creía el único experimenta una sacudida, una caída de las seguridades al vacío de la incertidumbre. Al igual que el método de Sócrates instalaba la duda para luego alumbrar el descubrimiento, la caída por el agujero de conejo es el desconcierto que inicia la exploración de la verdadera realidad.

Si hay un libro que haya estudiado en profundidad el mundo de Alicia es el de Martin Gardner. Si te interesa el mundo de Alicia, tienes que leer este libro.

Otras cuestiones filosóficas en Alicia en el país de las maravillas

Si una cosa caracteriza al país de las maravillas, es que todo puede ser y no ser al mismo tiempo.

En el mundo real victoriano todo estaba controlado y regulado con una sola manera de ver la vida. Por oposición el mundo del país de las maravillas es un mundo absurdo en que todo es posible.

Las influencias filosóficas de Carroll en Alicia en el país de las maravillas son muy variadas.

Toma el valor del cambio de Heráclito ( el filósofo que decía que uno no se baña dos veces en el mismo río) . Los opuestos no son siempre incompatibles. Hay cumpleaños y no cumpleaños.

Además Carroll está influido por Platón. Platón habla de ideas que existen independientemente de las cosas y por encima de ellas. ¿Acaso hay algo tan platónico como el gato de Cheshire?

"¡Vaya! - se dijo Alicia -. He visto muchísimas veces un gato sin sonrisa, ¡pero una sonrisa sin gato! ¡Es la cosa más rara que he visto en toda mi vida!"

La sonrisa del gato de Cheshire es la idea platónica de sonrisa.

Aunque en muchas ocasiones Alicia en el país de las maravillas parezca caer en el absurdo, lo que hace es demostrar el absurdo de lo que nos parece lógico. Un buen ejemplo es este delicioso diálogo:

-Hasta ahora no he tomado nada -protestó Alicia en tono ofendido-, de modo que no puedo tomar más.

-Quieres decir que no puedes tomar menos -puntualizó el Sombrerero-. Es muy fácil tomar más que nada.

Se podría decir incluso que todo el propósito del viaje al país de las maravillas es atravesar el espejo para mirar la realidad ordinaria con unos ojos diferentes.

Alicia despierta siguiendo su curiosidad y al conejo y acabar replanteándose sus ideas sobre lo que es verdadero y lo que no lo es.

 

Crítica social en Alicia en el País de las Maravillas

Pocas sociedades han sido tan estrictas como la Inglaterra victoriana. Y pocas han sufrido tantas críticas veladas. Alicia en el País de las maravillas no podía ser una excepción.

La fiesta loca del té es una crítica de las rígidas costumbres sociales de la época. Hay reglas por todos lados, reglas absurdas que todos se empeñan en seguir.

"- Pero es que a mí no me gusta tratar a gente loca

- Oh, eso no lo puedes evitar. Aquí todos estamos locos. Yo estoy loco. Tú estás loca.

- ¿Cómo sabes que yo estoy loca?

- Tienes que estarlo, o no habrías venido aquí. "

La corte de los reyes de corazones muestra también como la sinrazón se convierte en ley cuando se utiliza por los poderosos. Los reyes de corazones forman parte de la misma baraja que las demás cartas pero usan de su poder de forma abusiva. Exactamente lo mismo que hacen los reyes con los humanos cuya naturaleza comparten.

La reina de los corazones podría ser un reflejo de la reina Victoria, aunque algunos indican que podría hacer referencia a la reina Margaret de la casa de los Lancaster, representada por una roja roja. Los Lancaster lucharon en la guerra de las dos rosas contra la casa de York, representada por una rosa blanca. El que unos jardineros pinten las rosas blancas de rojo se puede interpretar como una referencia a ese personaje.

Algunos incluso apuntan que el lirón representa a la clase trabajadora, callada y explotada por el sombrerero loco y la liebre. ¿Qué mejor representación para una clase trabajadora adormecida que un lirón?

 

Alicia en el país de las maravillas y el viaje espiritual

Quizá Alicia en el país de las maravillas y A través del Espejo se pueden considerar en conjunto como una enseñanza. Un intento de Carroll de evitar que la inocencia se disuelva en la sociedad ordinaria. Una llamada al despertar, para ver el mundo de manera distinta y superar los obstáculos que nos impiden el conocimiento de la realidad.

Mi conejo de Alicia en el país de las maravillas

A veces las figuras literarias sirven como metáforas. A mí me pasa con el Conejo de Alicia. Para mí representa, no la curiosidad sino la prisa por ir de un lado a otro sin pararme a ver el mundo. Una actitud que no me gusta tener, pero que tengo con demasiada frecuencia.

No creo que haya pasado en toda mi vida un día, en el que no haya tenido la inquietante visita del conejo blanco. Pasa rápido, fugaz como un estrella que se cae, mirando el reloj de bolsillo, y atropellándose al pronunciar dice "Llego tarde" "Tengo prisa".

El otro día me lo encontré mientras esperaba a pasar la barrera del peaje de una autopista. Sólo había una linea abierta, y en ella un conductor bastante poco habilidoso ensayaba 999 maneras de como no meter una tarjeta de crédito en la máquina. No tenía que llegar a ningún lado en especial, pero al Conejo Blanco eso no parecía importarle.

"Tengo prisa, tengo prisa, por qué no va ese éstupido más rápido" decía el conejo mientras se movía como una anguila mojada sobre el asiento del copiloto. Mi respiración se aceleró y mi gestó se torció. "Como se puede ser tan tonto" me decía el conejo, mirando de una manera asombrosa al mismo tiempo a su reloj y al torpe conductor.  " Es muy, muy tonto" dije yo, tamborileando mis dedos sobre el cambio de marchas, notando la impaciencia subirme por la piel como una caricia ardiente.

El conductor, por fin y contra mi impresión de que permanecería allí el resto de la eternidad, consiguió arrancar. Pero el Conejo Blanco no se tranquilizó por ello. "Acelera", " tú has de ser mucho más rápido", me dijo. Casi podía notar el coche botando como un eco por los botes del Conejo Blanco sobre el asiento.  Durante un rato más estuve escuchando su voz, hasta que al final desapareció, evidentemente sin despedirse.

¿Quién es el Conejo Blanco?

Primo del demonio del rápido movimiento hacia delante, el Conejo Blanco no quiere que dejes de hacer lo que hagas, y que hagas otra cosa como ese demonio. Lo que quiere el conejo blanco es empujar el momento que vives para que circule más rápido mucho más rápido. Nunca nada va lo suficientemente rápido para el Conejo Blanco.

A veces el Conejo Blanco te hace acelerarte. Y haces las cosas mal por intentar ir más rápido, ignorando el sabio consejo del refrán: "Vísteme despacio que tengo prisa".

Pero lo que odia especialmente el Conejo Blanco son aquellas situaciones en que algo no depende de ti, sobre todo cuando hay cualquier motivo para pensar que puedes perderte algo.

Por ejemplo cuando has de llegar a una conexión de un vuelo, y en medio has de pasar una aduana, y la cola parece eterna. El Conejo está tan inquieto que podría subirse por las paredes. Grita "tengo prisa", "tengo prisa", y puede que sea cierto. Pero no conseguirás nada con recordartelo. Sólo estresarte y ponerte de los nervios.

¿Cómo luchar contra el Conejo Blanco?

Lo primero que has de hacer es saludarlo: "Ah, estás ahí Conejo Blanco."

Y después has de decirte a ti mismo:

-Si es algo que hayas de hacer tú, te has de recordar que la mejor manera de hacer algo rápido es intentar hacerlo despacio. "Vísteme despacio que tengo prisa".

- Si es algo que dependa de otra persona, acércate al conejo y dile, "Me temo conejo que nos va a tocar esperar, así que vamos a relajarnos un poco".

El Conejo Blanco, como otros enemigos privados del Bestiario, suele patalear menos cuando ve que somos conscientes de que está allí pero no nos dejamos arrastrar por él.

 

 

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