¿Has tratado alguna vez de dibujar una bicicleta?

Es un objeto bastante cotidiano, que todos hemos visto miles de veces. Y sin embargo, cuando lo intenté dibujar ( con mi escaso talento para el dibujo) me resultó imposible.

Mi dibujo no se parecía nada a la realidad. Veía la bicicleta, creía entenderla, pero era ponerme a dibujarla y de pronto era incapaz de hacer nada que se pareciera.

Entonces vi un icono de una bicicleta dibujada en el vagón de un tren , apenas unos trazos. Algo parecido a esto.

Y de pronto, todo pareció tener sentido.

Miré el icono mientras lo copiaba unas cuantas veces, hasta me quedó clara que la esencia que define lo que es la imagen desnuda de una bicicleta.

Desde entonces, no es que sea Da Vinci, pero sí he aprendido a dibujar algo parecido a una bicicleta. O al menos mucho más parecido de lo que lo era antes.

¿Qué es lo que ha ocurrido?

La realidad, el ruido, el modelo y el entendimiento

Tenemos la realidad delante de nuestras narices. Eso nos hace creer que podemos entenderla directamente. ¿Cómo no vamos a entender algo que tenemos delante?

Pero entonces lo intentamos y no, resulta que no es tan fácil.

Como decía un experto en bolsa, es fácil encontrar pautas, lo difícil es saber cuáles son importantes y cuáles son ruido.

Es fácil descubrir detalles de la realidad. Lo complicado es darle a la realidad una estructura que nos permita entenderla.

Por eso necesitamos los modelos.

Un modelo es una especie de reproducción a escala de una realidad más compleja. Como un mapa de un territorio o un coche en miniatura de un coche de verdad. Algo que mantiene los elementos esenciales de la realidad, y elimina lo superfluo.

No busques en un mapa de una ciudad los coches aparcados.

No busques en un coche en miniatura la palanca del lavaparabrisas.

Un icono de una bicicleta no es una bicicleta, es solo los elementos esenciales de una bicicleta, porque el mapa nunca es el territorio. Y por supuesto no tiene que serlo, porque si no dejaría de ser un mapa.

Todo lo que forma parte de la realidad y no está en el modelo es ruido. Detalles sin importancia que solo nos distraen de lo esencial. Evidentemente la definición de lo que es ruido depende del grado de detalle en que nos estemos moviendo. Puedo mirar el mapa de Google de Madrid desde arriba y casi todo me parecerá ruido. Pero luego puedo tener interés en saber dónde está el número 55 de la Gran Vía y acercar la imagen hasta que se vea el rótulo.

Al aprender, necesitamos modelos. El modelo contiene solo los árboles necesarios para poder ver el bosque. Una vez que veamos el bosque, podemos ir colocando más árboles.

Necesitamos mirar el mapa primero para poder luego ubicar los distintos elementos del territorio. Si tratamos de inducir el mapa mirando el territorio, nuestro trabajo va a ser infinito.

El mapa no es el territorio, pero no deberías recorrer el territorio sin un mapa. Y tampoco deberías explorar la realidad sin construir un modelo.

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