Uno de los monumentos que siempre me ha gustado más visitar son las fortalezas. Subes a ellas, normalmente por una pendiente bastante empinada, y cuando estás arriba miras las tierras que se extienden ante ti como si estuvieras en una época pasada llena de banderas al viento, guerreros y batallas.

castilo defiende tus puntos debiles

Con muy poco esfuerzo puedes imaginarte un ejército enemigo delante de la fortaleza, y tu, como señor del castillo ( puesto a imaginar mejor imaginar que eres el señor y no el mozo de las cuadras) dando órdenes a los soldados para que la defiendan.

Si eso fuera verdad, si realmente hubiera una batalla, ¿sabes lo que posiblemente estarías pensando mientras ves al enemigo avanzar con sus catapultas y sus torres de ataque hacia ti?. Yo creo que posiblemente estarías lamentando no haber dedicado más tiempo a reforzar las murallas y a construir unas defensas más sólidas.

Bueno, pero relájate, no hay ningún ejército que vaya a atacar tu casa. O quizá si lo hay, sólo que no lleva catapultas y no atacara las paredes de tu casa sino las paredes de tu confianza.

Los ataques a nuestras defensas.

Muchas situaciones en nuestras vidas ponen en peligro nuestras defensas. A veces son solamente situaciones que surgen sin que nadie pretenda hacerte daño y que disparan algunas inseguridades,
Otras veces hay personas mal intencionadas o dolidas con nosotros por alguna circunstancia, que intentan hacernos daño y buscan el lugar por el que mejor puedan penetrarnos.

A veces ni siquiera nos hace falta nadie más. Nosotros mismos nos dedicamos a minar nuestra confianza aprovechando cualquier mínima posibilidad, con charlas autodestructivas, y pensamientos negativos.

¿Cómo defendernos?

Una vez que tenemos claro que tarde o temprano nuestras defensas se verán atacadas, lo importante es que establezcamos un plan de defensa.
1. Intenta determinar tus debilidades. Las debilidades a que me refiero no son en realidad las cosas en las que eres más débil, sino las cosas que hacen que te sientas más débil, las que te afectan de verdad. A veces ambas cosas son las mismas pero a veces no.

Puede que tengas una falta de cultura enorme y sin embargo eso no te haga sentir débil porque no te afecte. O quizá si te afecta y entonces lo que te hace débil y lo que te hace sentir débil es la misma cosa.

Para saber cuáles son tus debilidades mira a las cosas que han hecho en el pasado que dudaras. A las que te han desequilibrado, a las ofensas que más te han herido.

Si te atreves, pregunta a una persona cercana cuáles cree que son las cosas que te hacen sentir débil. Pero si lo haces has de estar preparado para escuchar la respuesta sin reproches.

2. Toma todas las medidas en tu mano para que tus debilidades desaparezcan. En la mayor parte de las ocasiones podrás hacer alguna cosa, aunque sea complicado. No pienses que porque algo haya sido siempre de una manera no puede ser de otra diferente en el futuro. ¿Siempre te irritas con demasiada facilidad?

3. En caso de que no sea posible hacer desaparecer tus debilidades, intenta hacer que no te afecten, o que te afecten lo menos posible. Quizá hay cosas que no puedes cambiar y que no sabes aceptar. Pero si no las puedes cambiar la única manera de lidiar con ellas es aceptarlas.

4. Intenta mirar de que manera tus debilidades pueden ser atacadas.
De nuevo para eso puedes acudir al pasado, o a la imaginación de maneras malévolas o no, en que esos puntos débiles puedan ser explotados.

¿Te hace sentir débil el tener sobrepeso y odias que te llamen gordo? ¿ Te molesta que te traten como un niño o como un anciano aunque no se use ninguna palabra para ello?

5. Plantea las respuestas posibles para esa situación de ataque.

Si alguien te dice que tienes poco pelo,¿qué dirás? ¿Le contestarás?, ¿harás como que no ocurre nada?. Es mejor tenerlo previsto. ¿Qué pasa si alguien hace alguna referencia a tu acento un poco extraño?. Tener la respuesta preparada es mucho mejor que esperar a que pase la situación y tener que buscar una respuesta sobre la marcha.

6. Toma nota del resultado y de las enseñanzas que has sacado cada vez que ocurra una situación en la que se ataque alguna de tus debilidades. ¿Puedes aprovechar alguna cosa que ha ocurrido por azar para dar mejor respuesta la próxima vez?

7. Considera que al igual que tú tienes ciertos puntos débiles, también los tienen otras personas. Adquiere la habilidad de mirar que puntos débiles tienen los demás. No ofrezcas sin embargo a nadie consejo no solicitado sobre ello porque son “zonas minadas” y cualquier paso en falso te puede llevar al desastre.

Sin embargo conocer esos puntos débiles de los demás, te permitirá en caso de que te sea extremadamente necesario, usar un contraataque para paralizar un ataque contra ti.Además y lo que es mucho más importante te permitirá no ofender de forma involuntaria e innecesaria a una persona, ganándote un enemigo para siempre.

 

 

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4 comments on “Siete pasos para defenderte de cualquier ataque”

  1. Hola Ivan, tu trabajo me ha sorprendido muy gratamente y me encanta. Intentaré tomar nota de tus valiosos consejos y mejorar el control hace tiempo perdido de mi persona. Gracias.

  2. ¿No es un poco cansado intentar determinar las debilidades de las personas? Conectando con un artículo anterior, ¿no sería mejor decidir si esa persona está en alguna de tus batallas?
    Pero dices que adquiramos la habilidad de ver los puntos débiles y para eso hay que entrenar aunque sea con gente con la que no estás combatiendo.
    Supongo que también hay que aprender a ver las fortalezas de las personas, para ver cómo pueden cooperar con las tuyas, y para ver por dónde te pueden atacar.
    Salud.

    1. Sí, homominimus, yo me quería referir a la gente con la que has de interactuar, y por supuesto no a todas sus debilidades, sino a las que realmente son capaces de causarle daño. Todo el mundo tiene alguna debilidad que son capaces de alterar sus esquemas. Son como el cable rojo de las bombas que si cortas de manera inadecuada, pueden hacer que estallen. Con esas es con las que hay que tener cuidado.
      En cuanto a lo de las fortalezas, también sería muy interesante claro. Considerando que al igual que las debilidades lo importante no es si realmente son fortalezas sino si son percibidas como tales.
      Y fijate que es curioso que normalmente la fortaleza de una persona y su debilidad suelen estar relacionadas. Por ejemplo si yo me considero un gran pintor ( no es el caso, siempre he sido pésimo en eso y a mis dibujos me remito) eso puede ser una fortaleza, pero a la vez la crítica a mis pinturas puede ser uno de mis puntos débiles.
      En todo caso estoy de acuerdo en que no hay que extender el análisis más allá de lo necesario. El minimalismo siempre es necesario y haces muy bien en recordarlo.
      Un saludo y gracias por tu comentario.

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