En el post anterior hice referencia a como las redes sociales ( sea Facebook, Google plus, Twitter, Pinterest o cualquier otra) juegan con tu cerebro para convertirte en un adicto a ellas. Es cierto que hoy en día es complicado vivir sin redes sociales, así que quizá lo que deberíamos preguntarnos es ¿podemos superar la adicción a Facebook y otras redes sociales?.

Sólo un me gusta es suficiente si es el adecuado.

Sólo un me gusta es suficiente si es el adecuado.

Dos vías para solucionar el problema de la adicción a las redes sociales

No hemos de negar que se trata de una cuestión complicada. De hecho hay un reciente estudio de la universidad de Winchester que describe síndrome de abstinencia ( supongo que sin convulsiones) en usuarios de Facebook y Twitter que estuvieron para un estudio cuatro semanas sin usarlo. El síndrome de abstinencia fue aún peor en los adictos a Facebook, quizá por su naturaleza más social.

Así que si quieres evitar que se convierta en un problema tienes dos vías:

La vía del abandono total. Es la que han seguido Homominimus ( "3 (33) (333) razones para dejar facebook") y Alan Furth ("Chau Facebook") respecto a Facebook. Si bien es una vía que es utilizable respecto a una sola red social, es bastante más complicado usarla para todas a la vez. Quizá puedas plantearte si necesitas todas las redes sociales que usas, o si puedes reducirlas a una sola.

La vía de la moderación en el uso. Que es menos exigente en cuanto a sus consecuencias y quizá más exigente en cuanto a su implantación.

Dado que la vía del abandono tiene motivos diferentes, pero una realización que requiere menos explicación en este post me centraré en la vía de la moderación, que requiere bastante estrategia en la planificación y aplicación de la solución más adecuada.

¿Qué es ser adicto a las redes sociales?

En realidad creo que ser adicto a algo es que nuestra afición por esa cosa nos llegue a producir un problema en nuestra vida y que no seamos capaces de cambiarla.
Esa consecuencia negativa y la incapacidad de superarla es lo que diferencia realmente una simple afición de una adicción. Por ejemplo puedes ser un aficionado al golf, y disfrutar jugando cuando tienes tiempo. Pero en el momento en que empiezas a dejar de ir a trabajar para jugar una partida ( y créeme que a muchos les pasa) entonces se ha convertido en una adicción. Cuando llega ese momento el cambio es muy complicado, porque ese hábito se ha introducido de tal manera en nuestro cerebro que no nos podemos deshacer de el.

¿Cómo puedes solucionar tu adicción a las redes sociales?

1. Admite que tienes un problema. Es el famoso primer paso de los Alcohólicos Anónimos y lo es por algo. Sin admitir que existe un problema no hay ninguna posibilidad de que puedas solucionarlo. Admitir el problema es crear dentro de ti la intención de superarlo. Y esa intención es necesaria para poder conseguir cualquier resultado.
Obviamente en el caso de las redes sociales, las consecuencias no son ( normalmente) tan desastrosas como en el caso del alcohol o de las drogas, pero sin embargo sí pueden tener un efecto bastante negativo en otras actividades y en general en tu productividad.
2. Lleva un control del tiempo que estás en cada red social. Puedes hacerlo manualmente pero la verdad es extremadamente pesado, así que lo ideal es que uses una aplicación como webtime tracker para chrome que te dice automáticamente cuanto tiempo pasas en cada página.
3. Analiza el valor que te aportan las redes sociales en tu vida. ¿Te aporta conexiones satisfactorias realmente con otras personas?,¿aprendes cosas que te resultan interesantes?,¿te sirve para promocionar tu negocio o tu blog? ¿te da tema de conversación para la oficina?.

Una cuestión importante es que reflexiones acerca de la necesidad de las redes sociales para fomentar tu autoestima. Es importante que tu autoestima no esté en manos de la recepción que tengas para los demás porque si no, nunca tendrás suficiente aprobación como para saciar tu hambre.

4. Escribe en una hoja lo que podrías conseguir hacer con tu vida si dedicaras el tiempo que estás en redes sociales a otra actividad diferente, como leer, estar en persona con los amigos, meditar, hacer ejercicio, o cualquier otra cosa.


5. Establece un determinado momento del día en el que entrarás en las redes sociales. Fuera de ese momento no entres. Si te parece demasiado extremo puedes probar con dos momentos, uno por la mañana y otro por la noche, pero lo importante, es que fuera de esos momentos no estés asomándote a ver que ocurre. Al entrar sólo cuando tú has planeado estás mandando el mensaje a tu cerebro de que tú eres quien tiene el poder.

Cuando pase el tiempo asignado, no te limites a no usar la red social. Cierra la pestaña. Muerto el perro se acabó la rabia, que se suele decir. 

6. Deja algún día o algún periodo del año libre de las redes sociales. Puede ser que te digas a ti mismo que el sábado es el día libre de redes sociales, o que durante tus vacaciones en el Caribe no vas a estar mirando si alguien le ha dado me gusta a tu última foto. Al igual que para establecer un hábito es un problema romper la rutina, para acabar con un hábito es una ventaja salirte de la rutina en algunos momentos. El establecer períodos libres de redes sociales opera como una especie de cortafuegos en un bosque, evitando que la adicción se consolide.

7. Elimina en las diversas redes sociales las notificaciones que se te envían cada vez que una persona dice que le gusta algo que has compartido o cada vez que te ha llegado un mensaje. Puede que te guste leer esas notificaciones ( no negaré que a mí me gusta) pero la realidad es que son un cebo con un anzuelo debajo que te engancha y te hace entrar en la red social.

8. Cada vez que tengas la tentación de entrar intenta mirar ese pensamiento, darte cuenta de que es una tentación y simplemente déjalo pasar.

9. Rompe la conexión creada en tu cabeza entre ver el aviso de que hay un mensaje para ti y entrar a la red social. Por ejemplo al entrar en la búsqueda de Google me aparece el aviso de que tengo varios mensajes. Hay creada en mi cabeza una instrucción imaginaria que dice: " Si número de mensaje= color rojo entonces ir a la red social". Esa instrucción se ha reforzado por el uso, así que entreno abriendo el buscador de Google, viendo el número en rojo y cerrando la página. Así varias veces. Eso debilita en mi cabeza la conexión entre disparador y acción.

10. Puedes llegar a bloquear un sitio web mediante algunas aplicaciones pero eso debería ser la última opción. Sería el equivalente a las personas que piden a un casino que no les dejen entrar. No es la solución ideal pero para casos muy radicales quizá es la mejor posible.

Mucho ánimo en tu intento.

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