No creo que sea un anuncio del Tetris.

No creo que sea un anuncio del Tetris.

¿Quién no recuerda el famoso juego del Tetris?. Los ladrillos de diversas formas caen de arriba y según su forma, los intentas colocar en el punto más adecuado para que no se sature la pantalla.

Quiero escribir un par de libros, uno de los cuales ya está comenzado, y para ello voy a utilizar un método inspirado en ese juego: El método Tetris. Un método que sirve también para escribir en un blog, y tener ideas para entradas sin hacer un esfuerzo consciente. De hecho lo uso frecuentemente para escribir las entradas de este blog.

¿En que consiste el método Tetris?

Lo que caracteriza al método tetris es que no haces un esfuerzo consciente por buscar la información para un determinado tema. Simplemente recibes la información que por diversos medios te va llegando. Tomas esa información y la colocas en el lugar más adecuado. Así poco a poco y sin un gran esfuerzo vas creando una especie de cuerpo de información que será la base para lo que pretendas escribir.

Imagina que me interesa el tema de la segunda guerra mundial. Y quiero escribir un libro sobre ello ( no es el caso).  Cómo es un tema que me interesa, posiblemente leeré muchas cosas, veré documentales, o entraré en páginas web de la materia. Y cuando algo de lo que escuche, me resulte interesante, entonces decidiré que forma parte de las cosas que merecen la pena y le buscare acomodo. 

El método Tetris y los mapas mentales.

Para realizar el método Tetris es muy conveniente apoyarse en los mapas mentales. Bien sea un mapa mental fijo como Mindmap o cualquier otro programa semejante, o bien (mejor aún) un mapa mental móvil como es The Brain.

Una vez que la idea consideras que merece ser recogida, has de buscarle el lugar adecuado. Es como girar la pieza del Tetris para que encaje en una de las categorías existentes. Quizá si por ejemplo veo un artículo sobre los vehículos de desembarco que me resulte interesante pueda querer incluirlo en la sección de desembarco de Normandía.

La ubicación es importante porque cuando los datos sean muchos va a ser muy difícil que encuentres nada si no lo has colocado bien.

El método Tetris no es incompatible con la búsqueda activa.

El método Tetris es como cuando eras pequeño y querías hacer una colección de cromos. Al principio simplemente ibas recibiendo los cromos que te llegaban, y los ibas colocando en la parte del álbum correspondiente. Cuando ya el álbum estaba prácticamente lleno, te dabas cuenta de que había unos cromos que no llegaban frecuentemente y que si querías conseguirlos ibas a tener que ir a buscarlos.

Hay  partes de la información que no llegarán a ti solas, y que tendrás que buscar de una manera más activa. Pero si has usado el método adecuadamente, serán partes relativamente concretas. Todo lo demás lo tendrás ya preparado.

Por último el método Tetris tiene una gran ventaja sobre el Tetris de verdad. Y es que las piezas que no te sirvan las puedes dejar pasar sin que se te acumulen en la pantalla y acaben por ahogarte.

 

¿Alguna vez has estado a punto de hacer algo importante en tu vida, como dar una conferencia, participar en una obra de teatro o jugar un partido importante, y has comenzado con un pequeño ritual, algo que considerabas que te traía suerte? Yo siempre he pensado que eso era un error. Pero como tantas otras veces estaba equivocado.

 

Según la profesora de la universidad de negocios de Harvard Francesca Gino, los rituales pueden ser muy importantes para muchas cosas.

Rituales y el dolor.

Es muy frecuente en muchas culturas el afrontar la experiencia más dura en la vida social que es la de la muerte con diversos ritos. Y eso tiene un sentido. Parece ,según Gino ,que cuando existe un ritual el dolor y la tristeza experimentados por la muerte es menor.

Quizá influya el hecho de sentirse acompañado por otras personas, o quizá influya el hecho de que sobre el ritual se tiene un control que no se tiene sobre la muerte. Sea como sea, parece que los funerales, y entierros son útiles desde un punto de vista práctico y no sólo religioso.

Rituales y comida.

Yo tenía un tío sacerdote que tenía la costumbre de bendecir la mesa cada vez que venía a cenar con nosotros. Como no estaba acostumbrado, siempre me pillaba con la cuchara en la boca cuando comenzaba con la dación de gracias. En su momento también me parecía una pérdida de tiempo. Sin embargo ( y aparte de la finalidad religiosa que pueda tener)  la realidad es que los alimentos se disfrutan más cuando hay un cierto ritual previo, y no nos lanzamos a engullir todo lo que hay en el plato como tigres que salen de una huelga de hambre.

Rituales y sucesos estresantes.

Y el tercer ejemplo es precisamente al que hacía referencia en las primeras líneas de este artículo. El de una actividad que conlleve un gran nivel de estrés. Antes de esa actividad algunas personas sacan un pequeño amuleto, otras recitan unas frases, algunas hacen unos pequeños ejercicios. Y lo curioso es que todo ello funciona.

Mientras la mente está ocupada en el ritual, dejamos de pensar en la actividad que tenemos delante y en el estrés que conlleva. Centramos nuestra atención  y dado que nosotros mismos somos avalistas de la utilidad del procedimiento, creemos en él y cuando nos toca actuar lo hacemos más relajados y por tanto muy probablemente con mejores resultados.

 

 

In case of fire, do NOT use Twitter [pic]

“"Como siempre: lo urgente no deja tiempo para lo Importante." Mafalda.

(nota del autor: Lo siento esta vez no encontré una frase de Confucio)

¿Cómo actuamos normalmente?

“Houston, tenemos un problema”. Cuando tenemos un problema, se encienden las alarmas, comienza una reacción de estrés y dedicamos toda nuestra atención a resolver el problema. Después de un importante gasto de energía conseguimos resolverlo. Fin del asunto.

O quizá no, porque un tiempo después nos volvemos a encontrar con el mismo problema. Y entonces hemos de volver a dedicar energía a la resolución del problema casi como si fuera nuevo. Hay alguna cosa que podemos aprovechar de la solución anterior, pero posiblemente tampoco recordamos muy bien como lo hicimos, y algunas cosas que recordamos las recordamos mal. Además como la primera solución fue bastante improvisada, la nueva solución tiende a ser bastante improvisada también.

Y cada vez que nos volvamos a encontrar el problema, volveremos a hacer un gasto de energía importante en la solución del problema.

¿Cómo actuar aplicando el principio de los protocolos?

Cuando nos encontramos un problema hemos de hacernos una pregunta: ¿es un problema que se nos vaya a presentar con frecuencia o es un problema de los que no se va posiblemente a presentar nunca más?

Si la respuesta es que es un problema de los que no se va a volver a presentar posiblemente nunca más entonces la solución puede ser una solución pensada pero sin necesidad de establecer un especial protocolo de actuación.

En el caso de que el problema sea de los que posiblemente se vuelva a presentar en el futuro es importante que hagamos un esfuerzo consciente por establecer un protocolo de actuación que nos permita dar una respuesta a ese problema no sólo en ese caso concreto, sino en todos los que puedan venir después. Así podremos saber siempre lo que hacer.

Evidentemente establecer un protocolo tiene un coste de energía superior al de solucionar el caso concreto sin más. Sin embargo tiene dos principales ventajas:

-          La solución al ser una solución meditada y estudiada, siempre va a ser más satisfactoria que la solución improvisada .

-          El gasto de energía es un gasto de pago único. Hazlo una vez y luego disfruta de las ventajas de haberlo resuelto anteriormente.

Resumido en un antiestético dibujo que espero sirva para recordarlo mejor sería algo así :

sistema de protocolos: cómo saber siempre lo que hacer.

 ¿Cómo establecer el protocolo de actuación para cada caso?

1) Examina la situación y los factores que influyen en ella.

2) Busca toda la información posible acerca de esa situación y de las posibles soluciones a la misma.

3) Decídete por la solución que a tu juicio sea la más adecuada.

4) Establece los pasos que has de dar para salir de la manera más adecuada a esa situación.

5) Si el protocolo es suficientemente complicado, guárdalo en algún lugar ( físico o virtual) .

6) Después de cada ocasión en la que uses el protocolo, examina qué puntos es necesario reforzar y qué ha funcionado correctamente y rectifica el protocolo para mejorarlo.

Ejemplo sencillo de protocolo: ( si no te gustan los ejemplos salta esta parte)

Pondré un ejemplo  bastante cotidiano sacado de mi experiencia :

A mí siempre me ha resultado bastante molesta la organización de las facturas. Unas veces las organizaba de una forma y otras de otra, y así por falta de protocolo cada vez la solución era diferente y poco clara.

Así que establecí un protocolo de actuación :

1) Contemplé la situación y vi que no tenía el suficiente orden en mi manera de llevar las facturas.

2) vi las opciones. Podía llevarlas en papel, ir comprobando con el papel que se pagaran en la cuenta. O podía llevarlas por vía electrónica

3)   Para evitar la acumulación de papeles decido llevarlas por vía electrónica.

4) Como pasos decido que lo mejor es cada vez que me llegue por vía electrónica la factura, archivarla en el ordenador, y tomar la cifra cantidad que se debe y ponerla en la hoja de word en la que anoto los movimientos en mi cuenta bancaria. Con eso me olvido de la factura ya, y solo estoy pendiente del pago.

Al comprobar en internet los nuevos movimientos del banco y pasarlos a mi hoja de word verifico que el pago corresponde a la factura emitida.

5) Considero que el protocolo es sencillo y no es necesario guardarlo.

6) Al aplicar el protocolo compruebo que de momento funciona bien aunque además de apuntar la cantidad que se debe me interesa hacer constar también la fecha para controlarlo mejor, así que a partir de ahora apuntaré también la fecha.

Conclusión:

Puedes luchar con tus problemas de uno en uno o luchar con ellos una vez y solucionarlos para siempre y así saber siempre lo que hacer. Esa es la mejor solución. Si lo haces así, pronto notarás que tu estrés empieza a disminuir y tus decisiones se irán haciendo más sencillas.

¿Aplicas ya algún protocolo? ¿Tienes alguna sugerencia para la aplicación de los protocolos? Estaré encantando de leer tus comentarios.

Simplifica tu vida por Robert Benner

Fotografía gentileza de Robert Benner

 

SIMPLIFICAR SIMPLIFICAR SIMPLIFICAR.

¿Por qué es necesario simplificar?

Cada día que pasa es como si la vida se hiciera un poco más complicada.

Hace unos años  a una persona le bastaba para ejercer una profesión especializada con conocer unos cuantos libros y  tener en su mente unos cuantos supuestos. Hoy en día el volumen de información es enorme y las posibles combinaciones de casos han aumentado tanto que es casi imposible  prever lo que puede ocurrir.

En la vida personal ocurre también lo mismo. Las relaciones antes eran sencillas, con personas que vivían en un entorno cercano, y se limitaban al contacto directo, o todo lo más a algunas llamadas por teléfono. En la actualidad, existen muchas maneras de comunicarse, con gente de cada vez más lejos y con cada vez mayor complicación.

El mundo ha cambiado mucho y hay con ello oportunidades fascinantes. Sin embargo el volumen de posibilidades y de estímulos es tan grande que puede hacernos sentir saturados si no tomamos alguna medida rápidamente. Por mucho que aumentemos nuestra eficacia, nunca podremos conseguir nada si no hacemos que todo sea más sencillo.

¿Cómo podemos simplificar nuestra vida?

Hay varias cosas que podemos hacer para evitar esa saturación:

1. Considerar qué cosas son necesarias y qué cosas son innecesarias. Es la vía del minimalismo. De la reducción de lo que no es imprescindible. Quien esté interesado en el minimalismo puede acudir a la página de mi buen amigo homominimus, referente del minimalismo en español.

2. Darnos cuenta de que en la actualidad ( más de lo que lo ha sido nunca) es imposible tener en cuenta todos los factores a la hora de tomar una decisión. Por ello conviene concederse un determinado margen de error. En la profesión o en la vida personal cometer errores es hoy en día inevitable. Por eso es conveniente sustituir el intento de no cometer errores por el intento de rectificar lo antes posible los errores cometidos, y aprender de ellos.

3. Encontrar lo que tienen de común los casos concretos que nos suponen un problema y establecer para ellos una regla de actuación o protocolo.  Por ejemplo si veo que tengo cierto problema para llegar a tiempo a las citas, puedo establecer el protocolo de llegar 15 minutos antes al lugar de encuentro y darme un paseo por el lugar los minutos que me sobren ( un protocolo que por cierto no me vendría nada mal adoptar a mí ahora que lo pienso).

Simplificando más aún:

Se me ocurrirían varios modos más de simplificar, pero en realidad sería un poco irónico hablar de simplificar dando tantas alternativas, así que lo resumiré en una idea.

Convierte tu mundo en un mundo más sencillo, de manera que no pierdas nada importante en la simplificación. Es como cuando tratas de convertir una foto a otro formato más sencillo, comprimiéndola. La cuestión es hacerlo de manera que la calidad no se vea afectada. Para ello vete tomando pequeños espacios de tu vida y simplificándolos. Cuando tengas ese espacio conquistado, puedes pasar a otro.

Gráficamente con un dibujo que sería capaz de conseguir un suspenso para un niño de 5 años, pero espero que sirva para recordarlo mejor, sería algo así:

Simplificar el mundo. Entusiasmado.com

 

¿Aún es demasiado largo? Sí, tienes razón, lo es. Así que lo dejaremos en una sola palabra: Simplifica.

 

 

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