Cómo concentrarte mejor

Cómo concentrarte mejor

Cómo concentrarse mejor
Por: flickr.com/photos/nancynance/17348078239/

A todos nos cuesta a veces concentrarnos. Necesitamos alguna solución para no distraernos. Esas soluciones se pueden dividir en dos tipos:

Soluciones externas y soluciones internas

Las soluciones externas son las que se refieren a la modificación de la tarea o del entorno.

Todas estas actuaciones externas mejoran tu concentración:

  • Ordena tu espacio. Más orden es menos cosas compitiendo para llamar tu atención. Todo lo que no debería estar ahí es un distractor en potencia.
  • Organiza tu tiempo adecuadamente. Hay horas muy buenas para concentrarse (como por la mañana) y horas pésimas, como después de comer. Los descansos te permiten recuperar fuerzas. No los consideres un lujo sino una necesidad.
  • Determina a lo que quieres dedicar los próximos minutos, excluyendo cualquier otro tipo de actividad. Decide con claridad lo que vas a hacer, y luego respétalo. Te recomiendo usar el método Ivy Lee de las seis tareas.
  • Dispón de tu energía con sabiduría. Después de correr la maratón de nueva york no es momento para hacer la declaración de la renta. Sigue el principio de comer el sapo primero para empezar con las tareas más complicadas cuando aún estás fresco.
  • Busca una postura cómoda pero no demasiado cómoda. Si la silla no está bien colocada respecto a la mesa, ubícala mejor. Si el ordenador no tiene la inclinación adecuada, soluciónalo. Si parece que estás tumbado para una sesión de cine, es que estás demasiado cómodo.
  • Aíslate lo más posible. Cómprate una cabaña en el fin del mundo. Pero si no puedes, basta con que cierres la puerta, apagues la tele, alejes el teléfono y quites la conexión de internet. Sé que algunas de esas cosas son difíciles, pero cuantas más cosas cumplas, más sencillo será que te concentres.
  • Evita ser molestado por otras personas. Asesinar a quienes te rodean es un poco excesivo, pero avisarles (amablemente) de que no te incomoden te asegurará una mayor tranquilidad.

Pero además, como recuerda el autor Scott Young, hay que considerar también las soluciones internas para la concentración. Aquéllas cosas que no ocurren fuera de nosotros sino dentro.

Soluciones internas para la concentración

Young propone usar el mismo método de la meditación. Pero en lugar de concentrarte en la respiración o en un objeto al azar, te concentras en la tarea que estás realizando.

No te preocupes por las distracciones. Es normal que te distraigas con frecuencia. No seas duro contigo mismo.

Simplemente repítete: “No. Quiero seguir con esto”. Incluso puedes buscar visualizar una señal de stop o hacer algún tipo de gesto que te haga recordar que estás centrándote en la tarea: agarrar el boli, tocar el papel o cualquier otra cosa que tú elijas.

En caso de que se repita mucho algún pensamiento, puedes apuntarlo en una hoja de papel con la intención de hacerles frente cuando tengas la oportunidad.

Si te asalta el deseo de comenzar otra de las tareas pendientes, apúntala en la hoja para decidir después cuándo la harás.

Si el pensamiento es “estoy cansado” o “no puedo más” pacta contigo mismo el tiempo en que harás el próximo descanso.

Cuando acabes el periodo de concentración, puedes apuntarte las interrupciones que más te distraen e intentar buscar una solución. Es lo que se podría llamar puntos de descarrilamiento de la atención.

 

Puntos de descarrilamiento de la atención

La atención es como un tren. Puede tener un accidente en cualquier punto de la vía, pero es mucho más probable que lo tenga en las curvas especialmente pronunciadas.

En el caso de la atención la curva o punto de descarrilamiento viene cuando cambiamos nuestro foco de un lugar a otro o cuando tenemos un tiempo de espera.

  • Cambio de foco. Por ejemplo estás escribiendo un artículo para el blog y quieres mencionar un libro cuyo nombre no recuerdas. Dejas Word y entras a internet a ver el título del libro. ¿El resultado? Cuando te das cuenta, has estado viendo vídeos de gatos durante media hora. Evita los cambios de foco dejando todo lo que requiera alejarte de la tarea para el final.

 

  • Tiempo de espera. Estás intentando mirar un dato del trabajo en una página web, pero tarda varios segundos en actualizarse. Mientras se actualiza decides echar un ojo a ver los últimos resultados de fútbol o que ponen en el cine. Los tiempos de espera no los puedes evitar, pero sí puedes proponerte esperar sin abrir ninguna otra ventana. Sería un momento fabuloso para concentrarte por ejemplo en la respiración. Así te relajarás y tendrás más energía y concentración.

Práctica

Como cualquier habilidad, la concentración mejora con la práctica ( si la práctica es buena). Si adquieres costumbres que favorecen tu concentración, poco a poco la irás aumentando. ¿O crees que esas personas que juegan 40 partidas de ajedrez simultáneas nacieron así?

Se tolerante con las distracciones pero intolerante con las desviaciones del método. Notarás una sustancial mejora.

Ah y un último consejo. Si todo lo demás falla, escribe un artículo sobre cómo concentrarte. Te sentirás tan imbécil si te distraes que no tendrás más remedio que estar concentrado.

 

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