No siempre se puede ganar. Por más que pongas de tu parte y aunque te prepares a conciencia siempre hay circunstancias que pueden llevar a la derrota. Pero lo importante no es si eres derrotado sino cómo reaccionas ante ello. Y que no confundas la derrota con el fracaso.

 

fallen Scott Hudson. Flickr-

Foto: Scott Hudson. Flickr-

¿Qué es el fracaso?

Cómo les ocurre a los entrenadores de fútbol nunca me ha gustado la palabra fracaso. El fracaso añade al significado de derrota como resultado no deseado una calificación, como si fuera una mancha de espaghetti sobre una camisa blanca.

Tampoco soy partidario de buscar conscientemente el fracaso o de celebrarlo como técnica para aumentar el riesgo y motivarse. Me resulta demasiado extraño a mi forma de ver el mundo y a lo que me pide el cuerpo. En realidad de lo que soy partidario es de desterrar la palabra fracaso.  Soy partidario de usar simplemente la palabra derrota.

 

fracaso

El fracaso es como una condena añadida a la derrota

¿Qué es la derrota?

A diferencia del fracaso la derrota es un término puramente objetivo. Se refiere al desajuste entre el resultado deseado y el resultado obtenido. Se trata sólo por tanto de información , de feedback que nos permite saber por donde estamos caminando y cómo estamos de lejos del resultado buscado.

La derrota como feedback

Mirado así no parece para tanto

El considerar la derrota como un feedback nos permite:

1) evitarnos el dolor emocional que acompaña al fracaso.

2) evitar el riesgo de hacer calificaciones negativas que pasan del caso concreto en que hemos obtenido un resultado negativo a toda nuestra vida en general.

Es decir básicamente lo que se evita es pasar de "he suspendido un examen", "he perdido el campeonato" o "me ha dejado mi pareja" a una calificación como "soy un perdedor" "nunca consigo nada positivo", o cualquier otra frase que nos lleva a ponernos las gafas negras que nos hacen ver la vida de color muy oscuro.

¿Qué ocurre cuando te derrotan?

Al ser derrotado tu estado de ánimo baja normalmente de inmediato como consecuencia del no cumplimiento de tus expectativas. Pero ese efecto en realidad no es el más importante. 

Lo peor es que sueles hacer lo que yo llamo el paseo del perdedor derrotado. Sientes como si pasaras por un corredor en el que tuvieras a los lados gente que te increpa y te abuchea. Es como cuando en las películas de la edad media, llevan a un condenado al patíbulo en un carro y mientras avanza le van lanzando verduras podridas y gritando ladrón, asesino y lindezas semejantes.

El camino del derrotado en la derrota. Un camino equivocado

El camino del derrotado en la derrota. Un camino equivocado

En este caso no es la plebe sedienta de sangre la que te rodea, sino tus propios yoes, tus familiares, tus amigos y tus enemigos, todos en una versión imaginaria que aprovecha tu momento de caída para gritarte: "perdedor" "nunca creí en ti" "siempre fallas en los momentos importantes" y lindezas del estilo.

¿Qué hacer después de una derrota?

Cuando te derrotan, tu mente ,si no la has entrenado, se concentrará en el resultado no obtenido y eso te producirá una sensación negativa de pérdida, privación del premio y posiblemente de duda de tu propio valor.

Así que lo fundamental es cuando seas derrotado que pienses en positivo y para ello te centres en otras dos cosas:

1)En el esfuerzo realizado para conseguir el resultado. De ese esfuerzo siempre puedes sentirte orgulloso sea como sea el resultado. Puede que no hayas ganado, pero has trabajado para ello. Y ese trabajo te ha hecho mejor, más apto, ha sembrado una semilla que tarde o temprano dará sus frutos, y además posiblemente te ha hecho más fuerte por ser capaz de tener una disciplina.

2) En la manera en que salvarás la diferencia existente entre el resultado obtenido y el resultado que deseabas. Eso ya no es pensar en el problema sino pensar en la solución. Y pensar en la solución es un pensamiento positivo y no negativo, y como tal pensamiento positivo te hará sentir bien. 

El paseo del vencedor en la derrota

Además de concentrar tu mente en lo positivo como hemos dicho antes, es importante que aprendas a mostrar también externamente indiferencia hacia los resultados negativos.

Has perdido, bueno, no ocurre nada, tú en todo caso eres un ganador, y sabes que la derrota es sólo un retraso de una victoria que tiene que ocurrir tarde  o temprano . Larry Bird el famosísimo jugador de baloncesto dijo:  "Tengo una teoría: si das siempre el cien por cien, alguna vez las cosas te acaban saliendo bien”.

Así que nada de penas. Levanta la cabeza, felicita al ganador si lo hay, y vence en la derrota, demostrando que eres capaz de sobrellevarla con entereza y elegancia. Imagina que caminas rodeado de toda la gente que te quiere y que te van lanzando consignas de ánimo y aplaudiendo por el esfuerzo que has hecho y el valor que has demostrado. Haz el camino del vencedor en la derrota en lugar del camino del derrotado en la derrota.

El camino del vencedor en la derrota.

El camino del vencedor en la derrota... Ahí sí vas por buen camino

Camina como un vencedor aunque hayas sido derrotado, y recuerda la frase del legendario jugador de beisbol  Babe Ruth:

Es muy difícil derrotar a aquellos que no se rinden nunca”.

 

 

Imperial Entanglement

¿Qué son las derrotas disfrazadas de victorias?

.En muchas ocasiones nuestro ego nos lleva a querer quedar por encima de otra persona, aunque la otra persona se vaya a sentir mal por ello. En un primer momento nos parece una victoria, pero si miramos los resultados no pueden definirse sino como derrotas.  Son las “falsas victorias” o derrotas disfrazadas de victorias.

Es el juego de quedar por encima de la otra persona, al que todos jugamos a veces .

De dónde viene el juego de quedar por encima:  El modelo “yo gano tu pierdes” ( win-lose).

Day 265

 

Al afrontar la vida, muchas veces las personas tienen en la cabeza el modelo “yo gano tú pierdes”. Es un modelo que se basa en los enfrentamientos violentos. Y desde luego si algún día alguien me ataca con una espada es el modelo que pienso utilizar. Pero ese modelo sólo sirve si después el contrincante no puede vengarse porque queda eliminado:

Físicamente: si en el ejemplo de un combate muere.

Socialmente: si ya no volvemos a ver a esa persona. Por ejemplo queremos vender un piso. nuestro interés es venderlo al precio más alto posible, incluso aunque sea más de lo justo, porque no vamos a volver a tener negocios con la otra persona. ( ¿Te suena poco ético? ¿De verdad no venderías el piso lo más caro que pudieras?)

Cómo vemos el "yo gano tú pierdes" es un modelo de una utilidad muy limitada.

El modelo  ideal “yo gano tu ganas”.

Es el famoso “win-win” que aparece en todos los libros de negociación cuando  se ha de mantener una relación después del trato concreto.  Por ejemplo si suministro materiales a una empresa, y los vendo por encima del precio razonable, es posible que pronto busquen a otra persona que se los provea.

Si consideramos lo dicho antes para los negocios parece claro que para las relaciones sociales, nos interesa seguir el modelo del “yo gano tú ganas”.  Así  nosotros estaremos contentos y la otra persona también y la relación se hará más fuerte y estable.

Sin embargo muy frecuentemente no es fácil aplicar ese modelo del “win-win”. En nuestro ego siempre está el intentar quedar aunque sea un poco por encima de los demás.  Y no es algo que pase en un campo concreto, sino a cualquiera, desde las artes a la pesca, desde el hacer pasteles, hasta jugar mejor a un juego en red.

No tiene que pasarte en todo lo que hagas, seguramente hay cosas a las que no das importancia. En ellas no te importa sentirte menos que otro, pero en las que consideras importantes para ti, seguro que no te gusta que otro quede por encima.

Cómo ya comenté al tratar de la envidia,es algo normal en una sociedad que nos hace competir por todo, y no hay que sentirse mal por ello. Hay que aceptarlo como un hecho, al menos en el presente, y plantearse lo que podemos hacer para disminuir sus consecuencias negativas.

"No Sacrifice, NOO VICTORY!@#"

El caso típico: el juego de” y yo más”

Estamos contando una cosa, quizá nuestras vacaciones. Contamos lo bien que lo pasamos en la cercana playa en la que hemos estado, la arena, lo que hemos comido en el chiringuito. Casi podemos imaginarla de nuevo. Pero de pronto la persona a la que se lo estamos contando, en lugar de asumir su papel de oyente, lo abandona, y dice esas odiosas palabras “ eso no es nada, yo…”.

Después sigue  con una absurda cháchara sobre sus vacaciones en una playa paradisíaca y lejana ( que por supuesto ignoramos, y a la que le haríamos un “fast forward” para llegar pronto a cuando acaba).

La otra persona está sonriente, se siente vencedora, pero cuando menos se lo espera contraatacamos,  “ X está bien pero lo que sí que es increíble es Y “  (siendo X el lugar donde la otra persona ha estado y siendo Y un lugar traído por los pelos al que por suerte tú  habías ido hace un tiempo).

La otra persona se despide. Su sonrisa se ha borrado, o más bien se ha trasplantado a tu cara, donde reluce como la de un vendedor de coches usados. Has ganado. ¿ o no?.

¿Cómo se va a sentir esa persona contigo en el futuro? Si hubiera un medidor de su grado de satisfacción con la relación, ¿crees que habría subido el nivel o habría bajado?. Si tuviera que apostar diría que ha bajado. En cuanto a esa victoria le quites un par de capas de ropa, te darás cuenta de que debajo hay una famélica y lamentable derrota.

Day 264 (Explored)

Cómo evitar las derrotas disfrazadas de victorias:

1)      Lo primero es saber qué es lo que quieres conseguir en todas las situaciones en las que estés. A veces puedes querer algo concreto, como que tu primo te preste el coche, pero en la mayor parte de los casos simplemente lo que quieres es conectar con la otra persona y reforzar la relación.

2)      Después has de escuchar con atención. Con ello conseguirás saber lo que la otra persona pretende.

3)      Y una vez que sepas lo que la otra persona pretende, es el momento de decidir.  ¿ es compatible con lo que tú quieres ? A veces quizá no lo sea porque tú quieres algo concreto. Pero la mayor parte de las veces lo será porque tú ya te habrás dado cuenta de que lo importante es algo que está más allá de lo inmediato.

4)      Si ves que es compatible tu verdadera intención con lo que le apetece a la otra persona, dale su momento de gloria. No te veas a ti mismo como un pájaro matándose a picotazos con otro para conseguir un grano de más. Piensa en ti como en un “repartidor de gloria”. Un benefactor de la humanidad que es capaz de controlar sus instintos inferiores, y reparte la gloria a los demás como un rey mago le tira los caramelos a los niños.

Así que ya sabes, olvida las derrotas disfrazadas de victorias, y vete a por las victorias de verdad.

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