Cómo ser más feliz dedicando un solo minuto cada día

«En la mesa juntábamos las manos. Eramos siempre cuatro: mi padre, mi madre, Martha y yo. Siempre juntábamos las manos antes de comer o de cenar. Juntábamos las manos, nos mirábamos y entonces papá comenzaba con su voz grave y profunda a dar las gracias. Primero por los alimentos que comíamos, luego por el hecho … Leer más