¿Crees que en general está más gordo un casado satisfecho o uno insatisfecho?

Por: flickr.com/photos/kuochuan0426/14200152136/
El traje te entra muy bien, y quiero que siempre te entre así.

Hay dos teorías sobre este tema.

La primera teoría es el modelo de la regulación de la salud. Para esta teoría las relaciones satisfactorias te mantienen más saludable.

Según esta teoría si alguno de los miembros del matrimonio está menos satisfecho, se producirá un estrés que complicará los comportamientos de autoregulación y se aumentará el peso. O dicho de otra manera al no estar contento en el matrimonio, uno siente estrés y come más de la cuenta.

La segunda teoría es el modelo del mercado de apareamiento.  Esta teoría afirma lo que hace que se mantenga el peso es el deseo de atraer a una nueva pareja.

En consecuencia los esposos menos satisfechos , al tener más cercana la perspectiva de buscar una nueva pareja, deberían sentir una mayor motivación para no engordar.

¿Qué teoría es más acertada?

En un estudio ( Meltzer y otros 2013) se examinaron 169 parejas de recién casados, que han respondido a diversos cuestionarios periódicos sobre su peso, altura, satisfacción de pareja, estrés y pasos hacia el divorcio.

Los resultados de ese estudio dieron como vencedora a la teoría del mercado de apareamiento. Los casados que estaban menos satisfechos o que tenían parejas que estaban menos satisfechas, consideraban el divorcio con más frecuencia y como consecuencia era menos probable que aumentaran su peso.

 

Por: flickr.com/photos/spettacolopuro/3456183997/
Te querré siempre... Siempre que sigas así.

Opinión.

La teoría del mercado de apareamiento me parece mucho más coherente con nuestras tendencias genéticas. Nos sentimos más inclinados a hacer un esfuerzo ( como comer menos) cuando vemos la posibilidad de obtener un resultado positivo.

El mantenimiento del peso es fundamental para la salud. Pero la importancia que la sociedad actual da a mantenerse en forma ( fíjate que la misma expresión hace referencia a la forma del cuerpo) hace que la motivación principal para mantener el peso sea resultar atractivo.

Cuando una persona se siente segura en su relación, tiende a abandonarse. El esfuerzo de mantenerse atractivo no parece tan necesario. El humorista Benny Hill ( cuyo solo nombre produce gruñidos de ira entre las feministas)  lo reflejó en un sketch mítico.

 

 

Seguro que la misma sensación que Benny Hill en ese sketch tienen muchas mujeres que han visto como su atlético maridito se transformaba en un clon de Homer Simpson.

¿Cómo conseguir entonces seguir en forma cuando uno está en una relación estable? Los autores del estudio apuntan que sería conveniente orientar la motivación de la pérdida de peso hacia la idea de salud y no la de la apariencia. Creo que eso es bastante complicado. La salud es un bien difícil de apreciar a corto plazo. La apariencia la disfrutamos de inmediato. Y además cuidando la salud no obtenemos el refuerzo social que obtenemos cuidando nuestra línea.

Lo que hemos cambiar es nuestra concepción de las relaciones. Hoy en día, a diferencia de lo que ocurría en la época de nuestros padres o abuelos, las parejas no tienen porqué durar siempre. Considerar que porque hemos "cazado" una pareja podemos relajarnos, es una receta para el fracaso.  Hemos de centrarnos en aportar a la persona que está con nosotros un valor superior al que pueden aportar otras personas. Y no porque la otra persona vaya a comparar, sino precisamente para evitar que empiece a hacerlo. Así podremos conseguir que el amor dure siempre.

Es nuestra obligación dentro de una pareja seguir suministrando a la persona que está con nosotros los mismos sentimientos que nos unieron. Obviamente el tiempo pasa y cada vez resultaremos menos atractivos. Hay cosas que no podemos evitar porque son consecuencia inevitable del paso del tiempo. Pero hay otras que sí podemos cuidar. Y la línea es una de ellas.

bajar peso entusiasmado.com

By entusiasmado.com "Espero que disfrutaras de la navidad".

 

El momento temido: tengo que bajar peso.

Después del fin de año hay varias cosas que no fallan: los propósitos del nuevo año, la cuesta de enero, y el deseo de bajar peso.

Han pasado las navidades. Los paquetes de los regalos están en la basura ya. Has tenido que recoger el árbol ,guardar las luces, y recoger el belén y llega ese momento tan temido. Después de varios días en que no la habías mirado te tienes que enfrentar a ella: la báscula. Está impasible, como un amigo abandonado que espera su oportunidad para vengarse, para reirse en nuestra cara.

Te subes a la báscula con los ojos casi cerrados, con un ligero temblor en tu cuerpo, haciendo cálculos mentales a ver qué subida de peso sería aceptable, cuál podrías tolerar. Y entonces ves la cifra maldita, la que te estará rondando la cabeza los días siguientes.

Pero no te alarmes, para eso estamos aquí. Ante todo mucha calma. Quien sabe si no es este momento de crisis el inicio de un camino hacia la salud y la buena forma física.

La respuesta calmada e inteligente.

Lo primero que hay que hacer es recordar que para bajar de peso hay dos factores que influyen: las calorías que ingieres y las que gastas.

Sin embargo no hay que apresurarse a hacer dieta. Está demostrado que pasar hambre sólo le indica al cuerpo que está en una situación de emergencia y por eso acumula grasa para hacer frente a lo que pudiera suceder en el futuro. Todo lo que suponga un esfuerzo excesivo además no puede prolongarse en el tiempo.

La respuesta está en los "pequeños pasos", en lo que se llama en japonés el "kaizen". Se trata de hacer las cosas de forma que  nos pongamos en el camino correcto poco a poco y generar una dinámica positiva.

Cuando se pierde peso, lo más difícil es el principio. ¿Por qué?. Porque al principio la persona sufre todos los inconvenientes de tener un peso excesivo y todos los inconvenientes de tener que comer menos. Después, con el tiempo, aunque uno sufra los inconvenientes de comer menos, se verá al menos recompensado por la imagen que le devuelva el espejo.

Conclusión:

Para bajar peso después de las navidades, empieza con una pequeña variación que disminuya las calorías que comes durante el día. Dejar de comer postre en la cena por ejemplo si lo comías, o en la comida, si no lo comías en la cena. Así generaras una dinámica positiva y irás adquiriendo la motivación que necesitas para seguir introduciendo en tu vida elementos que te permitan perder aún más peso.

Mucha suerte, esperamos haberte ayudado a ,poco a poco, quitarte un gran peso de encima.

 

Copyright: Entusiasmado.com 2012
linkedin facebook pinterest youtube rss twitter instagram facebook-blank rss-blank linkedin-blank pinterest youtube twitter instagram