Nadie tiene que saber cómo te sientes: el juego del adivino.
«En el coche comenzaron hablando tranquilamente, pero en algún momento la conversación giró por un callejón inadecuado. Luis se sintió herido, y Marta se ofendió por alguna cosa. Ahora llegan a casa. En el ascensor, todo está en silencio. Luis mira a Marta como sorprendido: «¿Te pasa algo?». «Nada» dice Marta. Pero ese «nada» suena … Leer más