Cómo ser creativo sin morirte de hambre: the sex and cash theory

El otro día estaba leyendo los consejos para ser creativo de Hugh McLeod en relatosenconstrucción.com

De entre los muchos consejos hay uno que me llamó especialmente la atención. Lo que Hugh Mc Leod llama The Sex & Cash Theory.

Por: flickr.com/photos/76657755@N04/7658159678

The Sex & Cash Theory

 

Aunque no lo creas no trata de sexo. Sex es metafóricamente cualquier actividad que te atrae irremisiblemente. Lo que deseas hacer. Lo que ahora por todos lados se llama tu “pasión”.

En muchísimos artículos, infinidad de vídeos y miríadas de podcasts te habrán dicho que para ser feliz tienes que seguir tu pasión. Que hagas lo que te gusta y que la vida será maravillosa.

Y puede serlo. A todos se nos ocurren ejemplos de personas que han adquirido fama y riqueza escribiendo libros, tocando música, pintando cuadros, jugando al fútbol y hasta jugando al Fortnite.

Te dicen que dejes tu aburrido trabajo de 9 a 5 y que persigas tu sueño. Si lo persigues lo bastante, dicen, lo atraparás.

¿Cuál es el problema?

El problema es que aunque todos nos hacen creer que el éxito siguiendo tu pasión es muy frecuente, realmente no es así. Lo parece, sí, pero solamente por dos tendencias de nuestra mente:

  1. El sesgo del superviviente. ¿Qué personas que han dedicado su vida al fútbol son más conocidas? ¿Messi, Cristiano y Neymar o los muchos que dejaron todo por jugar al fútbol y no llegaron a ganarse la vida con ello? En nuestro mundo globalizado, las grandes estrellas que sirven de modelo de éxito son solo los supervivientes de una legión de personas que quedaron atrás. Ellos son los que hacen los vídeos de motivación y quienes te dicen que sigas tu pasión. Las voces de los que quedaron por el camino han sido silenciadas.
  2. Los costes ocultos. Cuanto más aprendo acerca de las biografías de los grandes ganadores de nuestra época más veo dos cosas. Eran todos personas muy dedicadas a lo suyo, y además tuvieron siempre una considerable dosis de suerte en el momento adecuado. Estaban en el momento adecuado, pero sobre todo estaban dispuestos a todo con tal de conseguir sus metas. ¿Serías capaz de tanto?
  3. La dificultad para apreciar tu propia capacidad. Tenemos un sesgo optimista que nos hace considerarnos mejores de lo que realmente somos. Es algo útil para intentar llegar lejos, pero a la vez puede ser la manera perfecta para estrellarte por no conocer tus limitaciones.

No persigas tus sueños a lo loco pero no renuncies a ellos

No te voy a decir “persigue tu pasión”. Si la frase simplemente es esa, el consejo es totalmente vacío. Ya lo harás de todas formas. Si la frase lo que significa es “deja todo por tu pasión”, entonces me parece absolutamente suicida.

Pero hay una alternativa, la teoría del sexo y el dinero de Hugh Mc Leod.

Según esa teoría, la persona creativa básicamente tiene dos tipos de trabajos: uno es el tipo sexy y creativo. El segundo es el tipo que paga las facturas. A veces la tarea cubre ambas necesidades, pero no es frecuente.

¿Qué quiere decir eso?

Quiere decir que me parece muy bien que quieras crear el nuevo Facebook, pero que mejor lo hagas a la salida del trabajo.

Quiere decir que mientras te contratan como actriz para hacer la nueva película de Crepúsculo, puedes seguir trabajando en Zara.

Quiere decir que continúes estudiando, mientras escribes tu primera novela.

Hay una parte de tu vida que te dará de comer, y te dará dinero. Y con tus necesidades cubiertas, podrás dedicar todo el resto de las horas de tu vida a conseguir cumplir tus sueños.

Según Mc Leod cuando aceptas esto, por algún motivo, tu carrera comienza a avanzar más rápido.

Quizá sea que te relajas, quizá que eres más libre para crear cuando no dependes de ello para comer, quizá sea que te enseñe a tener paciencia.

O quizá nada de eso sea cierto, y al final esta teoría no te sirva para tener éxito en tu sueño. Pero oye si al final no tienes éxito en tu pasión ¿no crees que es mejor no haber perdido lo que te da de comer por el camino?

 

Fuentes:

https://www.gapingvoid.com/blog/2004/03/25/the-sex-cash-theory/

https://medium.com/serendipity-101/mapr-16-2017-hugh-macleods-sex-and-cash-theory-f31ad5656e08

 

En su libro Boost!, Michael Bar-Eli cuenta los 4 pasos que se dan en las innovaciones. Y pone un ejemplo muy interesante, el del saltador de altura Richard Douglas Fosbury.

Por: flickr.com/photos/malcolmslaney/26981616850/

Primer paso. El problema. Se dice que a veces los problemas nos hacen crecer. Y eso pasa en muchas innovaciones. Fosbury no era capaz de saltar bien con el método imperante en su época.

Segundo paso, encontrar una solución inesperada para el problema. La solución no aparece directamente sino que hay que ir viendo posibles caminos hasta encontrar uno viable. Fosbury probó una técnica olvidada (el salto de tijera) Probar esa técnica le convenció de que era mejor que el salto se diera de espaldas a la barra.

Tercer paso. Refinar la solución mediante la práctica. Fosbury saltó de una manera y de otra hasta que poco a poco dio con la solución. El llamado Fosbury Flop.

Cuarto paso. Hacer que el mundo conozca tu solución. Fosbury ganó la medalla de oro con su salto. Y no solo eso, se hizo un lugar en la historia al cambiar la manera en que todos los atletas hacían salto de altura.

Con frecuencia, las ideas menos convencionales son las que producen los cambios más radicales.

¿Cómo tener ideas brillantes?

Muchas de las mejores ideas de la historia surgieron en momentos de descanso.

Se cuenta que Arquímedes estaba en la bañera cuando descubrió su teorema. Newton estaba bajo un árbol cuando se le cayó una manzana en la cabeza y descubrió la gravedad.

Puede que esas anécdotas sean reales o sean falsas. Pero a todos nos ha pasado que algunas de nuestras mejores ideas nos han llegado cuando estábamos paseando, en la ducha o mirando un atardecer ( normalmente sin un cuaderno para apuntarlas).

Es la incubación

¿Cómo funciona ese proceso de incubación?

En su libro How we learn ( Cómo aprendemos) Benedict Carey explica llamándolo incubación.

 

Las 4 fases de la incubación

Las 4 fases necesarias para tener ideas brillantes o momentos ahá

Las 4 fases necesarias para tener ideas brillantes o momentos ahá

La primera fase es la preparación. Las ideas pueden venir de pronto, pero no le vienen a cualquiera sino a aquellos que se han preparado lo suficiente. La preparación no consiste en simplemente entender de qué va el problema. Se trata de trabajar hasta que has agotado todas las alternativas y estás atascado.

La segunda fase es la incubación propiamente dicha. Ocurre cuando te dedicas a otra actividad sin prestar ninguna atención consciente a la tarea. Pero eso no significa que no haya actividad en tu cerebro. Tu mente insconsciente sigue trabajando, creando conexiones entre las diferentes ideas.

Para que la incubación produzca más efectos, conviene tener en cuenta lo siguiente:

La tercera fase es la iluminación. Es el momento Eureka en que Arquímedes se levanta de la bañera desnudo porque ha tenido la idea que estaba esperando. Es el “Ahá”. Es esencial que tengas a mano algún medio para recoger la idea que pueda surgir. Algunos dicen que si la idea es buena volverá. Yo no estoy tan seguro.

La cuarta fase es la verificación. Es la comprobación de que la idea intuitiva que hemos tenido en la tercera fase es válida.

Puedes probar a usar la incubación para conseguir tus metas. Experimenta. Y sobre todo recuerda que la incubación no es mera pereza. Para que lleguen las ideas, ¡primero has de trabajar al máximo!

 

 

 

" Repito la revelación de Sturgeon, que me surgió después de una agotadora defensa de la ciencia ficción durante veinte años  contra los ataques de personas que usaban los peores ejemplos del género para conseguir munición, y cuya conclusión era que el noventa por ciento de la ciencia ficción es basura o mierda. Usando los mismos criterios (...) se puede argüir que el 90% de las películas, literatura, y bienes de consumo son mierda. En otras palabras, la afirmación ( o el hecho) de que el 90% de la ciencia ficción es mierda no aporta al fin y al cabo ninguna información, porque la ciencia ficción tiene el mismo nivel de calidad que todo el resto de formas artísticas".  Theodor Sturgeon. Venture 49, September 1957

 

Conocí esa cita por un muy interesante artículo de mi amigo Homo Minimus.

Suena bien. A todos nos gusta criticar muchas cosas. "Esa película es una mierda". "Esta chica no canta bien". "Ese libro no merece la pena".

Mierda sí, pero mierda ajena. Nosotros no somos la mierda ni formamos parte de la mierda. Nosotros estamos en un palco preferente mirando al mundo y señalando con gesto de emperador disciplicente "mierda, mierda, mierda".

 

Por: flickr.com/photos/danieldisintegration/3463939569/

El 90% de nosotros también es mierda.

 

Hasta ahí todo muy divertido. Pero llega un momento en que el César de dedo acusador se da cuenta de que la mierda no está fuera. La mierda está también en uno. La mierda también es uno mismo.

No es fácil darse cuenta. Todos nos creemos mejores de lo que somos ( como bien predice el efecto de Dunning-Kruger) . Todos echamos la culpa a los demás, al mal tiempo o al empedrado de nuestros errores, pero como un padre que recuerda a su hijo solo cuando es campeón del mundo, nos apresuramos a atribuirnos nuestros éxitos.

Quizá no te llegues a dar cuenta nunca de que el 90% es mierda. Y sería una pena, porque entonces nunca podrás cambiarlo. Pero es posible que con un poco de suerte, en alguna ocasión, la luz de la verdad atraviese el tupido bosque de tu sensible ego ( te estoy hablando a ti y me estoy hablando a mí mismo) , y te darás cuenta de que la ley de Sturgeon es cierta también para ti.

Y te vas a sentir mal. Pero es bueno,  porque te darás cuenta de que existe la posibilidad de redimirte. De descubrir qué parte no es mierda y de mostrar al mundo más de esa parte que no es mierda.

 

Mierda sí, pero tampoco tanto.

 

Si el 90% fuera mierda no se podría salir a la calle. Nadie iría al cine, ni escucharía música, ni iría a comer a ningún lado. Y salvo que seas una adolescente gótica que se entretiene cortándose las venas no creo que pienses que la vida es una total mierda.

En realidad la frase debería decir otra cosa:

"el 90% de todo es vulgar".

No suena tan bien.

No es una frase tan fuerte.

No podemos decirla y poner cara de rabia. Pero es mucho más cierta.

Así que en lugar de mierda podemos hablar de semi-mierda. De algo que no es bueno pero que tampoco hace que se acabe el mundo.

"El 90% de todo es semi-mierda".

 

La semi-mierda , además de ser abundante flota.

Quizá imaginas algo así.

Qué mala pinta

Qué mala pinta

 

Una especie de montón de semi-mierda con algunas perlas ( las perlas negras también son perlas) escondidas.

Estás equivocado.

La distribución no es tan homogénea.

Lo más vulgar es lo que está más a la vista.

Piensa en tu mente.

La mente es caótica, como una pila de papeles. ¿Qué pasa cuando hay un montón de papeles que están unos encima de otros? Lo que ocurre es que los papeles que se usan más acaban siempre en la parte superior.  No es que lo planees, es que como los usas constantemente suelen acabar ahí.

Tu cerebro también funciona así. Las cosas se acumulan en tu cabeza, pero las que más se usan están en la parte superior. Si tomamos el primer papel de un montón, es muy probable que sea un papel habitual. De la misma forma, si tomamos la primera idea de nuestra cabeza, lo más probable es que sea algo muy común y poco creativo.

En realidad la distribución del 90% de semimierda es más parecida a esto.

90% de todo es mierda bien

 

Es casi todo semi-mierda, con un 10% que merece la pena, pegado a la parte de abajo. Yo comía los Sundaes del McDonalds de chocolate caliente. Y eran todo helado salvo una parte muy pequeña de chocolate en la parte inferior del vaso. El helado era una porquería, pero ese delicioso chocolate lo compensaba todo. Para comer el chocolate, tenía que ingerir cucharadas y cucharadas de helado sin sabor, de verdadera semi-mierda.

 

Crear es crear diez veces.

¿Cuál es la consecuencia de todo eso?

Tienes que comer nueve cucharadas de mal helado para llegar al rico chocolate. Tienes que tener nueve ideas vulgares para tener una idea brillante.

¿Qué ocurre? Que casi nunca estamos dispuestos a tener diez ideas. Y por eso nos contentamos con una cucharada de mal helado y pretendemos convencer a los demás de que es maravillosa.

 

No nos falta creatividad. Nos falta trabajo.

— Ivan Entusiasmado  (@Entusiasmadocom) June 11, 2015


Newton ha hecho mucho daño con su manzana. Puede que Arquímedes tuviera la idea mientras estaba en su bañera de Siracusa. Pero nunca habría salido gritando "Eureka" si no hubiera trabajado antes como un burro para crear las condiciones necesarias en su mente para tener la idea. Y si Newton nunca hubiera aprendido física, podrían haber caído mil manzanas sobre su cabeza sin que sirvieran para nada más que para abollársela.

Si piensas que no se te ocurre nada, es porque estás parado mirando las telarañas pensando que las ideas van a caer sobre ti como si fueran restos de basura espacial.  Eso es como sentarte encima de donde está enterrado un tesoro esperando que se desentierre.

 

Por: flickr.com/photos/cogdog/14841325678/

Diez es tres, es diez, es veinte.

No creo en los números mágicos. Si se habla de tener diez ideas es porque estamos en un sistema decimal, y suena más redondo. Podrían ser 3 ideas, 6,  8, 15 o 22. No te quedes con el detalle. Quédate con la idea principal: Has de tener muchas ideas para poder descubrir una buena. Has de mirar mucha tierra para encontrar una pepita de oro.

Me gusta el concepto. Así que le voy a buscar un nombre.

Lo podría llamar "decacreación". Crear diez veces. De "deca" que significa diez. Pero sería una ironía que simplemente se me ocurriera un nombre y lo diera por bueno. Sería admitir que todo lo que he dicho en este artículo no sirve para nada. Así que me lo curraré más. Pensaré en nueve alternativas más.

- "Overcreate", como en overkill.

- Sobrecreación.

- Multicreación.

- Creación de racimo.

- Tormenta de ideas... pero qué mierda

- Supracreación.

- Creación 10.

- Ideas overkill.

- Creaciónx10.

- Recreación.

- Rcreación.

- Creación a discrección.

- Decidear.

- Ncrear.

- Sobreidear.

- Xidear.

Me gusta sobreidear. Pero creo que me quedaré con la última: Xidear. La X indica el Diez en números romanos. Además se puede pronunciar. Y la X es la incógnita así que es tanto diez como un número indeterminado. Me la quedo.

Xidear sería crear un número suficiente de ideas como para que salgan muchas ideas el 90% de semi-mierda, y el 10% de sustancia. Y la Xidea o ideaX sería la sustancia que queda si quitas la semi-mierda.

 

Por: flickr.com/photos/edwardyanquen/1444167459/
Sí, es cursi, pero mola.

Creatividad para vivir.

Si crees que la creatividad es solo para escritores, compositores o pintores, es que estás viviendo una vida llena de semi-mierda.

La vida sin creatividad es una línea recta. Pim, pim, pim, pim, pum hasta que mueres y no hay más linea recta que el encefalograma de tu cadáver. Ya no hay nada. La linea recta es la muerte.

Pensamos que vamos caminando por la vida. Pero eso también es un error. Nuestra trayectoria por la vida se parece más a la de un camión a toda velocidad. El camión tiene una inercia muy fuerte. Si vas caminando, puedes girar en cualquier momento sin problema. Pero cuando un camión va en marcha  es mucho más difícil girarlo. Puedes hacerlo pero has de agarrar bien el volante y girar con mucha energía. Cuesta, pero merece la pena.

La vida es como ir en camión

El enemigo no es la falta de talento sino la pereza.

 

A nadie le gusta la vulgaridad.  Todos nos sentimos mejor cuando organizamos unas vacaciones especiales que cuando nos limitamos a ir al primer sitio que se nos ocurre. Todos nos sentimos mejor cuando hacemos un regalo muy original que cuando regalamos la enésima corbata. Todos preferimos dedicarle a la persona que nos importa una frase que encaje perfectamente y no la primera frase típica que nos viene a la mente.

Entonces ¿por qué somos vulgares?

Porqué el mundo está lleno de películas que no te sorprenden, de parejas que no te sorprenden, de blogs que no te sorprenden ( autocrítica "inside") , de tardes aburridas. No es que nadie quiera ser así, es que casi nadie trabaja lo suficiente como para ser de otra manera.

Puedes no ser vulgar. Puedo no ser vulgar. La pregunta es ¿vamos a trabajar lo suficiente para no serlo?

 

 

 

 

 

 

 

Otras entradas relacionadas:

Encuentra diez formulaciones de tu problema.  ( entrada del curso de creatividad)

La linea recta es la muerte. 

Curso de creatividad gratuito. 

Por: flickr.com/photos/shadfan66/4331812815/

Recientemente estaba escuchando un podcast americano de los que más me gustan. En ese podcast, estaba invitada Olivia Fox Cavane, la autora del libro "El mito del carisma" que he examinado en esta misma web.

Una manera de no inventar nada.

Fox dice varias cosas muy interesantes sobre la creatividad. Y especialmente una que me llamó mucho la atención. Dice Fox que ,a pesar de lo que solemos creer, los inventos no suelen surgir de la nada ( "out of thin air" como suelen decir los americanos).

Muchas veces vemos el resultado final. El resultado brillante y sin sudor. Sin los recortes que quedaron a los lados, sin los antecedentes y las versiones intermedias. Y pensamos que el producto final nació así. Es un error. Las ideas no nacen de la nada. Siempre hay un origen y una evolución.

Dos maneras de inventar.

Para Olivia Fox Cavane, hay dos maneras en que surgen los inventos. O se mejora algo que ya existía o se aplica algo que ya había a otro campo diferente. 

Son dos maneras de inventar que tienen algo en común: una causa anterior. La necesidad de un trabajo para conocer lo que existe y de un esfuerzo para usar y transformar lo anterior.

Si hacemos caso a Fox Cavane, la idea que tenemos de cómo inventamos , irónicamente, no deja de ser un invento.

Admito que improvisar me pone bastante nervioso. Soy más partidario de tener las cosas planificadas, pero con planes o sin ellos, siempre habrá un espacio para improvisar. Siempre habrá un rincón que no esté suficientemente previsto. Si hemos de improvisar, mejor hacerlo bien. Y para descubrir cómo hacerlo he acudido a una interesante conferencia de TEDxVictoria. En ella Dave Morris, habla de los pasos que hay que seguir para improvisar.

¿Qué es la improvisación?

Para Dave Morris no es solo la comedia de improvisación, ni música improvisada. Eso son resultados. Para Morris la improvisación es un proceso para hacer algo: teatro, música o tu propia vida.  Y las mismas reglas que se usan para enseñar improvisación en teatro sirven para improvisar en la vida.

 

David Morris distingue 7 habilidades que considera esenciales para improvisar.

1. Juega.

Jugar es hacer algo simplemente porque quieres hacerlo. Jugar ocurre en el momento, a diferencia del trabajo que tiene un propósito ulterior. La vida ocurre en el momento, por eso cuando jugamos sentimos que estamos viviendo.

2. Permítete fracasar.

No se trata solo de fracasar, eso es sencillo. Lo complicado es aceptar el fracaso como parte esencial de la vida. Considerar el fracaso como una opción.

3. Escucha.

La gente suele escuchar solo lo mínimo necesario para responder. Pero escuchar de verdad es estar dispuesto a cambiar. Se ha de escuchar con todas las partes del cuerpo, y recibir las ideas sin pensar si son tuyas o de otro.

4. Di que sí.

Una serie de síes nos lleva a algún lugar. Sin embargo cuando dices "no" se acaba el trayecto. Basta un solo no para cerrar el camino. Morris hace una fascinante demostración con una historia.

5. Decir "sí y ".

"Sí" está bien. Es mucho mejor que "no". Pero con un "sí" no aportas nada nuevo. Hay que decir "sí y ". Aceptar la idea anterior, y aportar una nueva idea. Así se va creando algo entre todos. No hay que confundir "Sí y", con "Sí, pero". "´Sí, pero" anula lo anterior. Lo borra. Mientras que "sí, y" construye encima de lo que ya había.

6. Juega el juego.

Un juego es todo lo que tiene reglas. Las reglas nos liberan para improvisar. Las reglas canalizan nuestro proceso de improvisación hacia un resultado. Morris utiliza como ejemplo su propia conferencia, que tiene reglas como usar diapositivas, tratar de la improvisación, cumplir con la descripción repartida a los asistentes y hablar en público.  Con todas esas reglas se crean unos límites que nos permiten improvisar en su interior.

7. Relájate y diviértete.

Si cada mañana nos despertamos con esa intención, será mucho más fácil cumplir con todos los demás principios. Al fin y al cabo ¿no queremos todos disfrutar?

 

Aplicaciones.

Me ha sorprendido muy gratamente la conferencia. Destacaría sobre todo la ambiciosa definición de escuchar como " estar dispuesto a cambiar ", la ilustrativa historia ( con caballero, damisela y dragón) de la importancia del "sí" y la mentalidad ( que había oído alguna vez antes)  del "sí, y".

Me gustaría incluir en mi modelo de relación con otras personas esa disposición abierta a cambiar y a no rechazar de plano lo que venga de los demás.

En próximas entradas veré como puedo aplicarlo.

 

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