Se acabó tu tiempo.
Un anciano de barba blanca abrió con esfuerzo el inmenso portón metálico. – Es tu momento- dijo. El corazón del recién llegado latía como una lavadora a punto de acabar su programa. No podía ver qué había más allá de la puerta, pero en todo caso sentía mucha menos curiosidad que miedo. «Es demasiado pronto»- dijo … Leer más