En ocasiones tenemos que trabajar,leer o estudiar en un entorno en el que hay demasiado ruido. Eso puede ser extremadamente incómodo, pues nos distrae y nos hace imposible la concentración. Además si se prolonga en el tiempo puede llegar a desesperarnos por el esfuerzo de intentar inútilmente mantener el foco en lo que hacemos.

Stay focused

Por eso os voy a indicar un pequeño truco para concentrarse mejor

¿Cómo evitar que el exceso de ruido nos distraiga?

Una posible solución a eso sería escuchar música. A algunas personas posiblemente les funcione, pero dado que normalmente la música suele mover a algún tipo de sentimiento, es también difícil mantener una concentración adecuada.

Quizá otra solución sería el silencio absoluto. Puede ser que para algunas personas sea una opción, pero salvo que vivas en mitad de los Himalayas lo más probable es que no sea tan fácil de conseguir rodearse de silencio.

Pero no desesperes, aun queda otra posibilidad. Es lo que los ingleses llaman “White noise”, y en un alarde de originalidad se llama en español “Sonido Blanco”. Se trata de un ruido de fondo, poco intrusivo, que  favorece la concentración.

¿Favorece realmente el “sonido blanco” la concentración?

Un estudio realizado en la Universidad de Chicago (“Is Noise Always Bad? Exploring the Effects of Ambient Noise on Creative Cognition. Ravi Mehta, Rui (Juliet) Zhu, and Amar Cheema”) comprobó que un nivel moderado de sonido ambiente (sobre 70 decibelios) es mejor que un nivel bajo ( sobre 50 decibelios) para las labores creativas. Sin embargo ( como era por otro lado de imaginar sin necesidad de estudio alguno) un alto nivel de sonido ambiente ( 85 decibelios) perjudicaba la creatividad.

¿Cómo aprovechar el “sonido blanco”?

Una posibilidad es usar el típico cd de lluvia en la selva, olas del mar o alguna cosa parecida. Son bastante relajantes y agradables. Hay de todo tipo aunque yo lo prefiero sin música de fondo, por los motivos indicados antes. 

Si no tienes un Cd no pasa nada, para eso están las páginas de internet. He probado dos interesantes:

Coffitivity.com es una página que produce un sonido semejante al que podría haber en un Starbucks. Si echas de menos estar allí y no te apetece salir de casa o no te quieres gastar el dinero en un Frapuccino estás de suerte.
Simplynoise.com por otro lado es una página que te deja escoger el sonido blanco o otros tipos de sonidos. El blanco de esta página a mí no me gusta demasiado, porque me recuerda al de un televisor sin sintonizar. Sin embargo tienes el rosa que hace un efecto catarata ( aconsejado para relajación) el marrón capaz de calmar a tu monstruo particular ( sea un gato, un perro o un niño) y mi preferido, un sonido de lluvia que puedes encontrar en http://rain.simplynoise.com/.
Escoge el que más te guste y mira a ver si así te concentras mejor. Yo estoy escribiendo este post con el de lluvia, y me he concentrado bastante bien. Eso sí, justo ahora acabo de pensar en que tengo que salir de casa y ya iba a coger el paraguas.

Si tienes algún truco especial para la concentración que quieras contar, puedes hacerlo en los comentarios.

 

 CRUASÁN

Hace unos años estuve en Japón:  Es posiblemente el país que más me ha fascinado de todos los que he visitado por la combinación entre tradición y modernidad, y por las diferencias que presenta con el resto de los países del mundo. Pero en todos los viajes, siempre hay algún detalle pequeño  que se queda marcado tanto o más que los monumentos y las cosas que se supone que son más importantes.

En mi caso, me llamó mucho la atención la manera en que los japoneses realizaban cualquier tarea, por poco importante que pudiera parecer en principio, con un cuidado y concentración exquisitos.  Recuerdo una tienda en la que compré un cruasán para desayunar. Allí, en lugar de entregármelo de cualquier manera o simplemente dejarlo caer en una bolsa antes de dámelo,  la dependienta lo colocó muy cuidadosamente en un papel, y después muy despacio lo fue envolviendo hasta que quedó perfectamente presentado, tanto que después casi me dio pena comérmelo de lo bien que había quedado.

Recordé la influencia del Zen en Japón, ese cuidado por los detalles tan japonés,  y pensé que si fuera capaz de realizar todos los actos con la misma concentración con la que esa dependienta envolvió el cruasán,  la vida sería algo mucho más interesante.

Hoy pensando sobre ello, he llegado a la conclusión de que de alguna forma esa anécdota me enseña una cosa muy importante. El próximo post hablaré de ello.

 

 

Copyright: Entusiasmado.com 2012
linkedin facebook pinterest youtube rss twitter instagram facebook-blank rss-blank linkedin-blank pinterest youtube twitter instagram