"If We Tried To Think Of A Good Idea, We Wouldn't Have Been Able To Think Of A Good Idea. You Just Have To Find The Solution For A Problem In Your Own Life." - Brian Chesky, Co-founder of Airbnb

"Si hubiéramos tratado de pensar en una buena idea, no hubiéramos podido pensar en una buena idea. Solo tienes que encontrar la solución para un problema en tu propia vida". - Brian Chesky, cofundador de Airbnb

 

¿Te imaginas cuánta gente pensó hace muchos años que era un incordio tener que ir a la pizzeria para comer una pizza?

Muchísima gente.

¿Cuánta gente pensó que llevar las pizzas a casa sería un buen negocio? Muchísima menos.

¿Cuánta gente además de tener la idea, buscó la manera de convertirla en realidad?

Solamente alguno solamente. Y se hizo millonario.

Un problema, una idea

Cada invención es la respuesta a un problema.

El bronce se rompe con mucha frecuencia -> hierro.

Las casas están muy oscuras y las velas pueden hacer que ardan -> electricidad

La gente muere por la viruela -> vacuna contra la viruela.

Los teléfonos móviles no son bonitos, son complicados y tienen pocas funciones -> Iphone.

Los caballos se cansan y no viajan lo suficientemente rápido -> coche

Los televisores de LED iluminan toda la pantalla a la vez y no se puede mostrar el negro -> tecnología OLED

Pero no solo son las invenciones. Cada negocio innovador surge de un problema.

Los taxis son caros y a la gente le disgusta no saber lo que le van a cobrar -> Uber

Es incómodo recoger y devolver los vídeos a la tienda de vídeos -> Netflix

Es aburrido beber siempre el mismo café en un ambiente poco cálido -> Starbucks

Emprender en base a problemas

No soy partidario de animar a la gente sin más a emprender. Al menos no a emprender gastando dinero y empeñándose. Pero si estás decidido a emprender, quizá una de las mejores maneras es simplemente prestando atención en tu día a día y tratando de ver qué es lo que no funciona bien o las cosas que simplemente te incomodan.

Sin embargo no esperes que todo funcione  a  la primera.

Por ejemplo los fundadores de Airbnb se dieron cuenta de que en un congreso en la ciudad faltaban camas. Ese era el problema. Compraron unos colchones y vendieron el derecho a dormir en ellos por 80 dólares cada uno. Se presentaron 3 personas.

Después volvieron a hacer lo mismo en otro congreso y solo tuvieron dos reservas. Tuvieron que luchar. Un día se dieron cuenta de que la gente no hacía reservas porque las fotos de los pisos eran muy malas. Así que cogieron una cámara y empezaron a recorrer los pisos de nueva york haciendo mejores fotos. Poco a poco empezó a despegar y hoy es una empresa que vale muchísimo dinero. (aquí tienes la historia en inglés de Airbnb)

Necesitas una idea, necesitas aplicar la idea y necesitas trabajar mucho para que esa idea salga adelante.

Aprender en base a problemas

Otra forma de usar las cosas negativas es aprovechándolas para aprender. En muchas ocasiones vemos vídeos de grandes maestros que hacen de maravilla las cosas que queremos aprender. Y puede ser muy útil. Pero también puede ser útil ver personas que hacen las cosas mal y pensar en cuáles son las cosas que no quieres hacer. Una especie de ejemplo negativo. 

Perspectiva

Como siempre, al final se trata de perspectiva. De mirar las cosas que no van bien como el punto de partida de algo mejor y no solo como una realidad desagradable.

No vas a conseguir que desaparezcan las incomodidades, pero puedes mirarla con otros ojos y quién sabe, igual te haces millonario por el camino.

 

Kokura ¿ciudad afortunada?

9 de agosto de 1945, un bombardero B-29 americano llamado Bockscar sobrevolaba la isla japonesa de Kyushu. Buscaba desde lo alto la ciudad de Kokura (actual Kitakyushu) de unos 130000 habitantes, y ubicación de uno de los principales arsenales de Japón.

Kokura había sido ya la opción secundaria del bombardero Enola Gay que tres días antes había lanzado la primera bomba atómica sobre Hiroshima. En esa ocasión se había librado, pero esta vez era la primera opción.

A las 9:45 de la mañana el Bockscar volaba a 30000 pies de altura con las compuertas de la bomba abiertas y el bombardeo Kermit Meahan buscaba solo tener una visión clara del objetivo para lanzar la bomba. Pero no la tenía. A través de sus gafas de aviación solo veía nubes grises y humo negro.

Las órdenes eran claras. No lanzar la bomba si no había una visión clara del objetivo. Por dos motivos: el primero, asegurarse de la precisión del lanzamiento; el segundo poder tomar las imágenes del hongo atómico que demostraran a Japón y al mundo el poder de la bomba nuclear. De hecho la ciudad de Kokura había sido intencionalmente librada de los previos bombardeos convencionales de Estados Unidos sobre Japón, para que los efectos de la bomba pudieran contemplarse mejor.

Pero no había visibilidad. Meahan gritó: “No puedo verlo, no puedo ver el objetivo" . El oficial al mando del vuelo, mayor Charles Sweeney, siguió las órdenes que le habían dado: "no lanzamiento, repito no lanzamiento".

El Bockscar no se dio por vencido fácilmente. Siguió sobrevolando Kokura, pero no consiguió tener una visión clara. Los disparos de la artillería antiaérea sonaban alrededor, y el combustible empezaba a escasear. Después de dar dos vueltas a la ciudad, el mayor Sweeney dio orden de seguir hacia el destino secundario.

A las 11:00 am el Bockscar lanzó la bomba de plutonio llamada "Fat Man" sobre la ciudad de Nagasaki, matando de inmediato a 80000 personas.

Una circunstancia mínima, la mala visibilidad en una mañana de agosto, había cambiado el destino de dos ciudades.

Esta historia es un ejemplo del llamado efecto mariposa.

Por: flickr.com/photos/donotlick/4745145842/

El efecto mariposa

Aunque hay otras referencias previas semejantes, la formulación del efecto mariposa se debe al meteorólogo y matemático Edward Lorenz (1917–2008).

En los años 50, Lorenz trató de combinar matemáticas y metereología para predecir el clima.

En un experimento sobre el clima, Lorenz introdujo como cifra inicial 0,506,  en lugar de 0,506127.  Para su sorpresa, el resultado fue totalmente diferente. Un pequeño cambio en las condiciones iniciales, tenía unas inmensas connotaciones a largo plazo.

Por: flickr.com/photos/jolives/2966373753/

Así Lorenz llegó a la conclusión de que los modelos de predicción del clima son inseguros, porque es imposible saber las condiciones de inicio exactas  y cualquier pequeño cambio puede alterar mucho los resultados.

Para explicar esta idea, Lorenz usó la metáfora de la mariposa. El aleteo de una mariposa puede producir un pequeño cambio en la presión atmosférica, y ese pequeño cambio lleva a otros cada vez más grandes, hasta poder llegar a alterar la trayectoria de un tifón.

Es esencial entender que Lorenz no habla de actos voluntarios. No dice que haciendo una cosa pequeña se pueda cambiar un resultado muy grande. Habla de sucesos aleatorios ( y alados en el caso de la mariposa). De un hecho que no puede conocerse antes de que ocurra ni determinarse una vez que haya sucedido.

El demonio de Laplace y la fantasía del control

A principios del siglo XIX, Pierre-Simon Laplace suponía que todo está compuesto de átomos cuyos movimientos se regían por las leyes que Issac Newton descubrió en el siglo XVII. Laplace imaginaba un demonio de inteligencia infinita que conocía la posición y velocidades de todas las partículas del universo en un momento determinado, y todas las leyes de la naturaleza. Y según Laplace, este demonio podría calcular las posiciones y velocidades de todas las partículas en cualquier momento del futuro.

En el fondo esa idea de Laplace ha estado presente en la ciencia durante mucho tiempo. Creíamos que si desnudábamos lo suficiente la realidad, conoceríamos todos sus secretos y podríamos predecir el futuro sin posibilidad de error. Cuestiones como la mecánica cuántica o los sistemas complejos demuestran que no es así.

Pero a veces seguimos pensando que investigando todas las circunstancias de la realidad que nos rodea podemos predecir lo que va a ocurrir. El resultado de un examen, de un partido de fútbol, de la cotización de una acción.

Estamos acostumbrados a entornos simples en que un hecho lleva a un resultado. Un grifo que se abre lleva a que salga agua. Un interruptor que se pulsa lleva a que salga luz.

Pero la mayor parte de la realidad no es así. El mundo es tan complejo que basta el aleteo de una mariposa, una diferencia de un segundo, un grado más de temperatura para cambiarlo todo. 

Quizá tenemos que aceptar que nunca vamos a poder conocer el futuro. Y tener cuidado con las mariposas. O disfrutar de ellas, porque, como ocurrió con la ciudad de Kokura, quizá el aleteo de alguna nos libre de la muerte.

 

El efecto cobra

Era la época en que Gran Bretaña dominaba la India como una colonia de su imperio. No una colonia más, porque la India era conocida como la joya de la corona, por ser la que producía más riqueza para la monarquía británica.

Pero había algunos problemas. Uno de ellos era la plaga de cobras venenosas que asolaba la zona de Delhi.

Los gobernantes británicos intentaron descubrir una manera de acabar con las cobras. Pensando en que la promesa de una recompensa era la mejor manera de motivar a los ciudadanos, prometieron un premio por cada cobra muerta que se llevara.

Y efectivamente los indios comenzaron a llevar una cantidad muy grande de cobras muertas. La gente mataba todas las cobras que podía y las llevaba a las autoridades.

Pero pronto a algunos se les ocurrió una idea. ¿Por qué no criaban las cobras, en lugar de tener que buscarlas con el riesgo que ello implicaba?

El gobierno británico de la India se acabó dando cuenta del truco, y dejó de dar ayudas por las cobras. Al ver esto, los criadores de cobras las soltaron, con lo que terminó habiendo más cobras sueltas de las que había inicialmente. [note] https://en.wikipedia.org/wiki/Cobra_effect [/note]

Efecto cobra

Por: flickr.com/photos/quantumbutterfly/5552517471/

El efecto rata vietnamita

Lo mismo pasó en Vietnam bajo el gobierno colonial francés. Las autoridades dieron una recompensa por cada cola de rata muerta. La gente llevaba colas de rata, pero al poco tiempo los franceses se dieron cuenta de que había muchas ratas sin cola por las calles. ¿Por qué? Porque la gente cortaba la cola a las ratas y después las soltaba, para que pudieran criar más ratas y poder seguir obteniendo el sustento.

El efecto cobra y el incentivo perfecto

El efecto cobra es por tanto aquel caso en que la concesión de un incentivo produce el efecto contrario al deseado.

¿Por qué se produce el efecto cobra?

Los incentivos motivan a las personas. Pero no las motivan para el resultado que nosotros deseamos, sino para el resultado que incentivamos. Si el incentivo no está bien diseñado, el resultado puede ser nulo o incluso contraproducente.

El problema es que normalmente no podemos establecer incentivar directamente lo que queremos, sino que tenemos que incentivar algo que es un medio o quizá una consecuencia de lo que queremos. En ese alejamiento entre lo que deseamos y lo que incentivamos es donde puede entrar el efecto cobra.

El efecto cobra

La ley de Campell

Una aplicación particular del efecto cobra es la llamada Ley de Campbell [note] https://en.wikipedia.org/wiki/Campbell%27s_law [/note]. Donald T Campbell fue un psicólogo que dijo que cuanto más se utilice una medición para tomar decisiones sociales, más sujeto estará al riesgo de que se corrompa y se corrompan los procesos que trata de controlar" [note] Campbell, Donald T (1979). "Assessing the impact of planned social change". Evaluation and Program Planning2 (1): 67–90. doi:10.1016/0149-7189(79)90048-X. [/note]

Por ejemplo. Hacer tests para controlar la calidad de la enseñanza funciona mientras no se sepa que se está controlando. Pero si se sabe que se está controlando, entonces es muy probable que la enseñanza se dirija a tener unos buenos resultados en el test en lugar de a enseñar.

El efecto cobra y la inteligencia artificial

El efecto cobra es una de los puntos que hace extremadamente delicada la inteligencia artificial.

En algunas simulaciones se crearon seres virtuales que tenían que evolucionar para llegar lo más rápido a un punto. Los creadores de la simulación se sentaron a esperar a ver cual era el ser que más corría.

Pero se llevaron una sorpresa. El ser que más rápido llegó de un punto a otro no era el que más corría. El ser más rápido fue uno que evolucionó hasta ser muy alto y entonces en lugar de correr, se dejó caer en dirección del punto al que tenía que llegar.

¿Pero no habíamos dicho que tenían que correr? No, no dijimos eso. Dijimos que tenían que llegar a un punto, y esperamos que lo hicieran corriendo. Pero lo hicieron de otra manera.

Pensamos en un resultado ( seres que corrían mucho) , nos imaginamos una demostración ( llegar de un punto a otro) y premiamos el camino. Solo que la realidad fue por otro camino diferente.

¿Te imaginas que programamos un superordenador para deshacerse de la contaminación y el superordenador decide que la mejor manera de hacerlo es eliminando a todos los seres humanos?

Sería un claro ejemplo de efecto cobra.

Así que vale, utiliza los incentivos, pero ten cuidado de que no te muerda la cobra.

Estás jugando al billar. Delante de ti la bola blanca. Piensas en qué ocurrirá si la golpeas un poco hacia la derecha. Posiblemente al golpearla, la bola blanca salga hacia delante y hacia la izquierda y choque contra la bola naranja.

Pero ¿y después? ¿qué pasará con la bola naranja? ¿Saldrá hacia delante o hacia un lado? ¿golpeará contra el borde? ¿empujará a la bola azul? ¿y que hará la bola azul?

Por: flickr.com/photos/conanil/2254569543/'

El pensamiento de primer y de segundo nivel

Pensar en las directas consecuencias de nuestros actos, en qué ocurrirá al golpear la bola blanca, es lo que hace el pensamiento de primer nivel.

El pensamiento de segundo nivel lo que hace es reflexionar sobre las consecuencias de las consecuencias de nuestros actos. Es lo que pasará con las bolas golpeadas por la primera bola  y hasta dónde se irán moviendo.

Es lo mismo que ocurre con los fuegos artificiales. El fuego explota, y de esa explosión sale otra posterior y otra más, sucesivamente.

El pensamiento de segundo nivel ( podemos llamarlo genéricamente así o hablar de tercer, cuarto, quinto nivel…) es lo que caracteriza a los grandes estrategas.

Los malos jugadores de ajedrez piensan solo en el siguiente movimiento. Los grandes maestros de ajedrez tienen su mente puesta en lo que ocurrirá dentro de varios movimientos.

Los hombres de estado piensan en las consecuencias de los actos a largo plazo. Los políticos oportunistas solo piensan en lo que ocurrirá a corto plazo. Quizá no estén allí cuando se produzcan las consecuencias ulteriores.

El origen de la distinción entre el pensamiento de primer nivel y el de nivel superior

Este modelo mental, en su formulación actual, debe su origen al autor Howard Marks que en su libro la cosa más importante (The most important thing) habla de lo importante que es el pensamiento de segundo nivel para las inversiones. dice lo siguiente:

“La diferencia de carga de trabajo entre el pensamiento de primer grado y el pensamiento de segundo grado es inmensa, y el número de personas capaces de este último es muy pequeño en comparación con el número de las que son capaces del primero.”

“Los pensadores de primer nivel buscan fórmulas y respuestas simples. Los pensadores de segundo nivel saben que el éxito en la inversión es justo lo contrario de lo simple.”

 

Ejemplos de problemas generados por pensamientos de solo primer nivel

En Australia se introdujo después un tipo de sapo venenoso (cane toad) para acabar con algunas plagas. La plaga acabó siendo ese propio sapo. [note] https://en.wikipedia.org/wiki/Cane_toad#Introductions [/note]

Cuando se establecieron restricciones de seguridad a los vuelos comerciales para prevenir atentados, volar se hizo mucho más incómodo y muchos americanos optaron por el coche en trayectos que antes hacían en avión. El resultado: Hubo más aumento de muertes en los meses posteriores por accidentes de conducción, que muertes en los atentados del 11 de septiembre.

Muchos políticos suben los impuestos para recaudar más. La llamada curva de Laffer  afirma que pasado un determinado nivel de impuestos, cuanto más suben, más disminuye la actividad y menos se recauda.

 

Cómo pensar en segundo nivel

Howard Mark nos indica en detalle cómo usar el pensamiento de segundo nivel (especialmente para la inversión)

El pensamiento de primer nivel es simplista y superficial, y todo el mundo puede hacerlo. El pensamiento de segundo nivel es profundo, complejo y convulso. El pensador de segundo nivel tiene muchas cosas en cuenta:

¿Cuál es el rango de posibles resultados futuros?

¿Qué resultado creo que ocurrirá?

¿Cuál es la probabilidad de acertar?

¿Qué piensa el consenso ( la mayoría de la gente)?

¿En qué se diferencia mi expectativa del consenso?

 

Pero simplificando más, el pensamiento de segundo nivel se podría resumir en preguntarse siempre ¿ y qué pasará después de esto?

La respuesta no debería ser con seguridad absoluta, sino simplemente en posibilidades, a ser posible en porcentaje. Hay un 60% de posibilidades de que pase A y un 40% de que pase B.

No quiero acabar sin darte un ejemplo muy claro de pensamiento de segundo nivel. Está en la famosa batalla de ingenio de la princesa prometida.

 

 

En 1685, Sir Isaac Newton se aisló del mundo durante 18 meses para probar matemáticamente cómo los planetas se mueven a través del espacio y giran alrededor del sol. Apenas comió ni durmió y trabajó día y noche, hasta que después de mucho trabajo envió un borrador de 500 páginas a la Royal Society para su publicación.

Su libro, publicado en 1687 llamado Principia: los principios matemáticos de filosofía natural. En ese libro puso los fundamentos de la ciencia de la mecánica con las famosas tres leyes del movimiento.

Por:flickr.com/photos/cfaobam/16814606915/

La primera ley del movimiento de Newton dice:

Un objeto en reposo permanece en reposo o en caso de estar movimiento, permanece en movimiento a una velocidad constante hasta que actúe sobre él una fuerza externa.

O lo que es lo mismo, un objeto en movimiento permanece en movimiento y un objeto en reposo permanece en reposo.

 

Aplicaciones de la primera ley de la mecánica de Newton

Productividad:

Si avanzas, continuarás avanzando. Si estás parado, continuarás estando parado.

La consecuencia lógica es que tienes que hacer cosas para generar una energía que te permita hacer más cosas.

Es como una bicicleta, las primeras pedaladas son complicadas, pero las siguientes son cada vez más fáciles hasta que resulta más fácil seguir en movimiento que parar.

Pero hay un peligro: No todo movimiento es avance. Puedes pedalear todo lo que quieras encima de una bicicleta y eso no te hará moverte absolutamente nada. Lo mismo pasa cuando tratas de hacer cosas para aumentar tu productividad.

A veces lo que hacemos es simplemente movernos sin avanzar. Procrastinar haciendo cosas que no son necesarias pero nos hacen sentirnos activos, como mirar las redes sociales o pasar de una pestaña a otra del navegador sin acabar nada.

Para aplicar la primera regla de la mecánica de Newton es necesario que el movimiento no sea un movimiento aparente sino un movimiento de avance real.

Para eso elige un paso por pequeño que sea de una tarea relevante y hazlo. Ese primer paso te pondrá en movimiento y hará mucho más sencillo cualquier paso posterior.

Como decía Lao Tsé “un viaje de mil li (unidad de medida de la antigua China) comienza con un solo paso”.

Distribución del día

Por esa primera ley del movimiento de Newton, es mejor que no llegues a pararte si no quieres perder energía. ¿Has comprobado alguna vez que si sales del trabajo y vas directamente al gimnasio es más sencillo que si paras primero en casa a descansar un rato?

Cuando estés en movimiento, usa ese movimiento a tu favor.

Cuando comenzamos cualquier actividad, creemos que lo más importante es hacer cosas extraordinarias: regates complicados, saltos espectaculares, golpes que llevan la pelota al rincón más alejado de la pista.Creemos que se trata de hacer cosas extraordinarias.

Pero estamos equivocados.

Por: flickr.com/photos/cimartins/9438357979/

Juego de ganadores y juego de perdedores

En su libro Simon Ramo, un científico y estadístico, escribió un libro llamado Extraordinary Tennis Ordinary Players.

En ese libro Simon Ramo distingue dos tipos de tenis: el de los profesionales y el del resto de nosotros.

Aunque las reglas son las mismas para profesionales y amateurs, hay una diferencia esencial:

Los profesionales juegan hasta que uno de ellos realiza una acción brillante y gana el punto. Los amateurs juegan hasta que uno comete un error.

Por eso en 1975 en su ensayo The Loser´s game, Charles Ellis dice que el juego de los profesionales del tenis es un “juego de ganadores”. Aunque hay un cierto nivel de habilidad y suerte, el juego está en general determinado por las acciones del ganador.

En el juego de los amateurs, las pelotas van frecuentemente a la red o fuera del campo. Las dobles faltas son muy frecuentes.

”El amateur rara vez vence a su oponente, pero se vence a sí mismo todo el tiempo. El vencedor en este juego tiene un puntaje superior al oponente, pero consigue un puntaje más alto porque su oponente pierde todavía más puntos."

Los dos juegos del tenis

En su libro Ramo dice:

"En el tenis de expertos, sobre el 80 por ciento de los puntos se ganan. En el tenis amateur sobre el 80 por ciento de los puntos se pierden. En otras palabras, el tenis profesional es un juego de ganadores – el resultado final está determinado por las actividades del ganador- El tenis amateur es un juego de perdedores – el resultado final está determinado por las actividades del perdedor. Los dos juegos no son iguales en su característica esencial. Son opuestos."

La consecuencia es clara:

"Si lo que quieres es ganar al tenis y no pasar un buen rato, la estrategia para ganar es evitar errores. La forma de evitar errores es ser conservadora y mantener la bola en juego, dejando que el rival tenga suficiente espacio para ser derrotado por su torpeza, porque como amateur jugará un juego de perdedores sin saberlo."

Si eres un amateur, tu foco tiene que estar en evitar la estupidez.

Charlie Munger sobre evitar la estupidez

Aunque nos sintamos profesionales en muchos campos, en casi todo somos meramente amateurs. Es mejor reconocer que somos amateurs y que tenemos que centrarnos en evitar la estupidez en lugar de en hacer jugadas geniales.

Charlie Munger el socio de toda la vida de Warren Buffet e impulsor de la teoría de los modelos mentales lo dijo claramente en su carta a los accionistas de Wesco Shareholders, recogidos en el libro Damn Right!: Behind the Scenes with Berkshire Hathaway Billionaire Charlie Munger :

 

Wesco continua intentando aprovecharse más de recordar lo obvio que de captar lo esotérico. Es reseñable cuanta ventaja a largo plazo ha conseguido gente como nosotros por no ser estúpidos de manera consistente, en lugar de intentar ser muy inteligente. Tiene que haber mucha sabiduría en el dicho popular “son los nadadores fuertes los que se ahogan". "

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